domingo, 7 de enero de 2018

Año II después de Bowie


Reconozco cierta pereza a la hora de comprar los últimos lanzamientos discográficos de Bowie, las últimas compilaciones, mejor dicho. Ya tengo muchos. Siempre he pensado que su mejor compilación ha sido Sound + Vision, que ganó muchos premios por su diseño y que motivó a Bowie a regresar a la experimentación en 1991. Esta vez se trata de cajas con toda su discografía, con el sello de "Remastered 2017", lo que viene a ser, nada nuevo. Bowie reeditó su discografía constantemente en vida. A principios de los años 90 comenzó a reeditar álbum a álbum, con nuevos diseños en el interior y temas inéditos. Al principio los adquirí en vinilo pero por aquella época el CD se impuso y terminé la colección en ese formato. Con el tiempo el CD ha perdido encanto y ahora el vinilo ha vuelto a imponerse. Curioso. Es verdad, un disco en vinilo es más atractivo visualmente. Es grande, lustroso y puedes mostrarlo orgulloso en las redes sociales. Hacerte un selfie con un CD no es atractivo. Lo cierto es que no he comprado las cajas "Five Years: 1969-1973", "Who Can I Be Now? 1974 - 1976" y (la que más me tienta) "A New Career In A New Town 1977 - 1982", aunque reconozco que los tengo marcados como "lista de deseos" de la famosa y monstruosa tienda de Internet. Al principio vi que no me ofrecían nada nuevo, excepto los libros de fotos. Además, se trata de una inversión importante para firmarla y guardarla junto a los demás discos.

No, todavía continúo sin escucharlo premeditadamente. Pero he hecho una excepción porque me picaba la curiosidad con las nuevas mezclas que Tony Visconti hizo del álbum "Lodger". Siempre fue uno de mis discos favoritos del Duque, casi injustamente olvidado. Reconozco que las nuevas mezclas, que al parecer contaron con la bendición de Bowie, impactan y suenan muy potentes, dando más protagonismo a la percusión. También Visconti ha resaltado, aún más, la parte vocal. El resultado es que el álbum podría parecer un disco nuevo, dispuesto a sonar en cualquier bar moderno (¿existen aún?). Sin embargo... ¿qué demonios ocurre? ¿No es Bowie ahora conocido hasta por los niños y las amas de casa? ¿Por qué nadie habla del disco y por qué no es emitido por la radio? Nuevamente creo que la fama actual de Bowie es sospechosa y traicionera: no hay fans, hay gente adicta a las redes sociales que dice ser fan. Nada más. Los fans de Bowie siempre hemos rechazado a los falsos fans. Los detectamos al momento. Recuerdo que, siendo adolescente, un chico me dijo que era fan de Bowie y que tenía "todos sus discos". Como yo no los tenía aun, me fui a casa muy frustrado y remedié el asunto en los meses siguientes.

Se siguen editando los singles en vinilo con la marca "40th Anniversary Edition". Hay que estar muy atento a su compra porque, sin que te enteres, el precio se dispara a partir de los 100 euros. Mientras escribo esto he comprado el "Beauty and the Beast", que ya ha pasado de los 30 euros. Es caro, pero volverá a subir de precio.

Mención a parte merecen las revistas y los libros, que cada vez se editan con mayor frecuencia. Lo de las revistas lo he dejado por imposible. Aparecen muchas, con bonitas portadas, pero es muy difícil conseguirlas, a no ser que vivas en el país que se editan. Así que decidí no ponerme nervioso y no comprarlas. No puedes estar vigilante todos los días. En cuanto a los libros me ocurre algo parecido. Las librerías, en su sección de música, tienen varios libros del Duque. Recelé de la biografía de Lesley-Ann Jones llamada "Hero:David Bowie"
, a pesar de la atractiva portada (cualquier portada en la que aparece Bowie es atractiva). Pero el libro estaba barato y en julio le eché mano. Mi intuición no fallaba: es un truño de mucho cuidado. Recelo siempre de las mujeres como biógrafas (oh, ¿en serio vas a dejar esto en plena era feminista?, sí, claro). La biografía es digna de incluirla en el "Hola" o en el "Hello!". En la sección de fotografías aparecen cosas de
tan mal gusto como esa mítica foto de Bowie haciendo el saludo fascista (¿aún estamos en esas?) y LO PEOR DE TODO, fotos de la autora en la mansión de Bowie en Mustique. Es repugnante, la muy asquerosa dando envidia al personal y restregándolo con varias fotos suyas y de su hija (¿?). Buf, qué mal trago. La lectura no ofrece nada nuevo y uno entiende que Bowie le dejara las llaves de la mansión y se largara cuanto antes. Fan de Bowie, no compres el libro. Ya me he sacrificado yo por vosotros. Llegados a este punto, y por lo del machismo, afirmo que la única que podría escribir una biografía buena de Bowie es Coco Schwab. Espero estar perdonado. Ni siquiera Iman, de la que recelo, aunque se le perdona a Bowie su presencia. A veces pensaba que desde que conoció a Iman Bowie regresó al redil e hizo mejores trabajos. Pero seguí en Instagram a Iman tras la muerte de Bowie y me decepcionó brutalmente. Pero es que pienso que las estrellas no deben tener redes sociales.

Un libro que me gustó mucho fue la edición de Taschen "David Bowie in The Man Who Fell To Earth". Como todo lo que edita Taschen, tiene una calidad increíble y contiene imágenes muy buenas. Muchas no las conocía. La película nunca gustó a la crítica y es comprensible. No es muy buena. Sin embargo las imágenes son excelentes y el mismo Bowie las aprovechó para dos discos, Station To Station y Low. No está mal.



En noviembre fui a ver a Toni Visconti y su banda, que dio tres conciertos en España. Se presentan con el lema "No somos una banda tributo: somos los auténticos". Tras sufrir a una banda argentina que lleva años interpretando canciones de Bowie y que son estomagantes, salió la banda de Visconti. El batería es un superviviente de la era de Ziggy Stardust y fue de lo mejor. A pesar de la edad, el tipo lo dio todo. Visconti está mayor, le cuesta moverse y en ocasiones parecía incómodo. Al comienzo de la actuación se acercó a un espectador que estaba grabando y le dijo, muy enfadado, que no lo hiciera. Sentí bastante apuro. Bowie no sufrió las grabaciones de los fans con los smartphones. Yo siempre he sido partidario, siempre y cuando no levantes el brazo y agobies a los que están detrás. De hecho, Youtube se nutre de grabaciones de fans. Pero bueno, Visconti pertenece a otra era, sí, quizá mejor que la nuestra, pero sin smartphones (lo cierto es que el maltratado espectador, siguió grabando intentando que Visconti no se diera cuenta je je). Yo no me atreví. No quise enfurecerle. Visconti interpreta en su gira prácticamente el álbum entero "The Man Who Sold The World", que es uno de mis favoritos. De hecho, abrió con "The Width Of A Circle", que es genial. El cantante me parecía extraño, tan poco Bowie. Lo único que me animaba es que se puede ser calvo y fan de Bowie. Menos mal. Me parecía algo ridículo. Pero bueno, no voy a ser tan cruel. Es imposible imitar a Bowie. Pero la voz dejaba mucho que desear. En ocasiones desafinaba. Bueno vale, no voy a ser tan estúpidamente purista. El público del teatro era más bien escaso (de nuevo, ¿dónde está tanto fan de pacotilla?) y más mayores que yo. Daba un poco de vergüenza. Yo ahora tengo la edad que tenía Bowie cuando editó "hours..." (sí, he cogido una calculadora y he sumado mis años al año de nacimiento de Bowie). Con todo, habiendo visto a Visconti he añadido un plus a mi carrera como fan. La ironía es que cuando llegué a casa y busqué información, me di cuenta de que el cantante perteneció a la banda de los 80 Heaven 17, una de mis favoritas de la época. Oh, por Dios, de haberlo sabido, le hubiera visto de otra manera.

Interesante me ha parecido el proyecto del hijo de Bowie de reunir a los fans en torno a las lecturas favoritas del Duque. Hace años que se publicó la famosa lista de los 100 libros favoritos de Bowie. En su momento me encantó compartir con Bowie el gusto por Mishima y Orwell.

¿Qué nos deparará el año 2018? Ayer mismo, Televisión Española ofreció un documental,  del año 2013. Está bien hecho, pero hace un salto absurdo del año 1983 al 2013.  Cuando veo a Bowie tengo una extraña sensación. Uno no puede ver imágenes de sus parientes fallecidos todos los días porque acabaría majareta. Pues algo parecido me ocurre con Bowie. Eso sí, me di cuenta de que aun mantengo en mi cabeza todas las canciones de Bowie, en su orden correspondiente. Me las conozco de memoria, y puedo escucharlas en mi cabeza sin necesidad de un reproductor.  Ayer escuché de pasada "A New Career In A New Town 1977 - 1982". No escuché ninguna canción entera. Pero fue excitante. Sigo esperando la edición de inéditos. Estoy aburrido de reediciones. Vivimos en la era de las publicaciones "Extra" "De Luxe" "Lujos" y al final, lo importante, que es la música, se deja en segundo lugar. Increíble. Somos un poco tontos.

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