miércoles, 7 de julio de 2021

La falacia del fascismo de Bowie

 

         En el documental White Riot, de la directora Rubika Shah, que trata sobre el movimiento Rock Agains Racism, aparecen prácticamente como fascistas David Bowie y Eric Clapton. Solo he visto el breve pasaje en el que aparece Bowie, suficiente para presentarlo como fascista. 


Bowie aparece como un fascista por unas declaraciones que hizo a mediados de los años setenta sobre Hitler. En este mismo blog tenemos esas declaraciones publicadas ya en España en el libro Bowie visto por sí mismo, que son básicamente éstas:


Adolf Hitler fue una de las primeras estrellas de rock. Vete a ver alguna de sus películas y fíjate cómo se mueve. Creo que es casi tan bueno como Jagger. Es asombroso. Y, chico, cuando subía al escenario, trabajaba al público. ¡Dios, Dios! No era un político. Era un artista de los medios de comunicación de masas. Utilizaba la política y el teatro y creó esa cosa que gobernó y controló el espectáculo durante doce años. El mundo nunca verá algo parecido. Su público era una nación entera.


¿Apología del nazismo? Ni rastro. Simplemente Bowie vio similitudes entre los discursos de Hitler, con todo el poder mediático que tenían, con un concierto de rock. Y probablemente, razón no le faltaba. 



La realidad es que Bowie nunca fue racista. Precisamente en la época de mayor sospecha,  siempre trabajaba con músicos negros, por no hablar de su preferencia hacia las mujeres negras, ya latente en esa época. Seguramente sus declaraciones fueron ambiguas, pero también fueron ambiguas sus declaraciones sobre su sexualidad a principios de los setenta. Bowie ni fue gay ni nazi. Simplemente le gustaba provocar, algo muy propio de los artistas de rock. Solo que Bowie siempre fue el más provocador. Y en esto resultó ser más original que otros artistas, que eran abiertamente de izquierdas como Lennon. El hecho de que aún se siga hablando del tema nos da una idea de lo mal que se interpreta a Bowie. No hay que tomar en serio sus declaraciones porque no se corresponden en absoluto con su forma de ser. Son declaraciones provocativas. Nada más. Es evidente que Bowie se interesó por el nazismo, que coleccionaba objetos nazis etc. Pero jamás se identificó con el líder Powell. Por otra parte, el interés de Bowie hacia el nazismo giraba en torno al ocultismo, muy de moda en la época. Para entender la confusión es preciso añadir que a Hitler no le gustaba el ocultismo y que lo rechazaba habitualmente en sus conversaciones. Se tiende a caer en la trampa de la sospecha de nazi cuando se lee sobre ese movimiento. Sin embargo, las estanterías de las librerías siempre están repletas de libros sobre la Alemania nacionalsocialista. Por tanto, es un género que vende bien. ¿Es nazi todo aquel que lee sobre el nazismo? Evidentemente no. Pero la prensa es especialmente engañosa en ese asunto. 



Bowie se alejó con acierto de la imagen de estrella del rock. Ciertamente, su imagen de mediados de los setenta -mi favorita- se prestaba a relacionarlo con el fascismo. Vestía de negro, llevaba el pelo corto y rubio. Es una imagen que sigue siendo elegante viéndola hoy. No hay más que comparar a Bowie con su banda, o con otra gente de la época. Bowie es diferente, elegante y no pasa de moda. 


        El periódico El País publicó un artículo precisamente el día del último cumpleaños de Bowie, el 8 de enero de 2016:


 "Una pena que con la salida de su nuevo disco, Blackstar, el británico (que justo hoy, 8 de enero, cumple 68 años) no ofrezca entrevistas para poder hacerle la gran pregunta: “Señor Bowie, ¿hizo usted el saludo nazi aquel día de mayo de 1976 en la estación Victoria?”. Eso, una pena..."


         El periodista ni siquiera debió documentarse, porque Bowie sí negó en infinidad de ocasiones que hiciera el saludo nazi. Pero ya sabemos cómo manipula El País la información. A Bowie le preguntaban constantemente sobre el asunto. 


            Otra cuestión es qué le hubiera ocurrido a Bowie de haber hecho aquellas declaraciones ambiguas con respecto a Hitler en los últimos años. Ya tenemos ejemplos de artistas que han tenido que pedir perdón por decir que admiraban la arquitectura nazi o que Hitler lucho eficazmente contra el desempleo. Las declaraciones de Bowie hoy día le hundirían mediáticamente. Ni siquiera sus actuales seguidores las aceptarían. Para mí no dejan de ser unas declaraciones al más puro estilo Bowie de aquella época. No me sirven para tildarle de nazi ni fascista.


         Reproduzco a continuación todo lo relacionado con el asunto en las biografías de Paul Trynka y David Buckley, que creo aclaran suficientemente la controversia: 


Durante la mayor parte del viaje, el grupo logró evadir el control oficial al viajar como turistas normales, pero cuando los pasajeros cambiaron a un tren de vía ancha en Brest, en la frontera rusa, tuvieron un encuentro con la KGB que les ordenó que cogiesen dos maletas cada uno y que acompañasen al funcionario a una enorme sala de interrogatorios. “Entonces, llegó un tipo que hablaba inglés y nos dijo, con un tono estremecedor: "No los esperábamos"», comenta Kent.


A Kent le confiscaron un ejemplar de Playboy; Iggy atrajo especialmente la atención debido a un intento de soborno, ya que, impulsivamente, les había entregado las flores que decoraban su compartimento. David llevaba un enorme baúl lleno de libros, que la KGB revolvió y de entre los que sacaron «uno, quizá dos», comenta Kent. Los títulos ofensivos versaban sobre «ese tema», el Tercer Reich. Sin embargo, el que se los llevasen no les preocupó; lo que sí que les preocupaba eran los documentos de viaje que los policías de la frontera examinaban con detalle. Finalmente reconocieron a regañadientes que estaban en orden.


Cuando les devolvieron los pasaportes y los formularios, la pequeña comitiva dejó escapar un suspiro de alivio. Entonces, amenazador, un funcionario rubio y fornido, que supusieron pertenecía a la KGB, dio por terminado el encuentro con la siguiente frase: «Alguien irá a recogerlos en Moscú».


Se pasaron las horas siguientes charlando nerviosos y preguntándose qué les tendría preparado la KGB. Sin embargo, al llegar a la opulenta estación de Belorruskaya en Moscú, toda cubierta de mármol, el andén estaba vació; el gran hermano, como en muchas otras ocasiones, no había sido tan eficaz como pretendía y dispusieron de libertad para explorar. Después de dejar el equipaje en el Metropol, un lujoso edificio histórico de estilo Art Nouveau desde el cual Lenin había pronunciado varios de sus discursos más importantes y que había sido el escenario de la siniestra novela de Bulgakov El maestro y Margarita, pasearon por la plaza Roja, se hicieron fotos como alegres colegiales junto a reclutas rusos, se fueron de compras al centro comercial GUM, un enorme edificio con bóveda de cristal repleto de baratijas para turistas, y por último regresaron al Metropol, donde cenaron.


Sus aventuras en Moscú duraron apenas siete horas, hasta que cogieron el tren de vuelta, pero aún no habían terminado con la burocracia soviética, ya que camino de Helsinki la guardia fronteriza decidió registrarlos a fondo y exigir a David y a Iggy que se desnudasen. A ninguno de los dos les afectó en especial la experiencia, que se exageró y se convirtió en un escándalo sobre una supuesta desaparición de David. «No sé si fue un montaje publicitario o no-comenta Kent-, pero fue muy bueno.» El siguiente montaje publicitario, sin embargo, no resultaría tan sencillo de explicar, en concreto las palabras de David en una rueda de prensa en Estocolmo el 24 de abril, que no salieron a la luz hasta el 2 de mayo, cuando la gira Station to Station (también llamada gira Isolar) llegó al Reino Unido y David saludó a sus fans en la estación Victoria. Unos días después se publicaron fotografías en todos los periódicos entre las que aparecía una hecha por Andrew Kent en la que David estiraba el brazo en parecía ser un saludo nazi. Unida a sus comentarios en la rueda de prensa en Estocolmo una semana antes («Creo que a Gran Bretaña le podría beneficiar un líder fascista. En el fondo, el fascismo es en realidad nacionalismo») provocaron una tormenta mediática.



Unos días después, Bowie matizó sus comentarios en Estocolmo ante Jean Rook, del Daily Express. «Si lo he dicho, y tengo la desagradable sensación de que dije algo parecido a un periodista de Estocolmo, me sorprende que alguien se lo haya creído... Yo no soy una persona malvada. No voy de pie en coches saludando a la gente porque crea que soy Hitler.»


Rook consideró que estaba siendo sincero; su actitud estaba teñida de un fervor infantil que recalcaba su temor a ser malinterpretado. De todas formas, aquél no era más que un argumento comedido, típico de un político, que tendría que reiterar unos meses más tarde al declarar que le molestaba o le dolía que hubiese quien lo considerase racista. Pocos fueron quienes lo hicieron y desde luego ninguno de entre sus amigos. "[En él] no había rastro de nada de eso", comenta Ava Cherry. "Yo soy judío y nunca [percibí] actitudes antisemíticas. Si lo hubiese hecho, me habría ido", comenta Andrew Kent. Una grabación de la llegada de David demostró más adelante que su supuesto saludo hitleriano no lo era en absoluto. Sin embargo, las cintas de los periodistas contenían suficientes citas para demostrar que, a pesar que, a pesar de que no fuese racista, David disfrutaba coqueteando con la imaginería fascista en busca de un nuevo titular.



No cabe duda de que durante aquel sofocante verano de 1976, el fascismo chic de Bowie sintonizó con las opiniones expresadas por algunos de sus rivales. Siouxsie Sioux, la figura de Bromley en aquel momento, había declarado con desdén en una de las primeras canciones de los Banshees, «Love in a Void», que había «demasiados judíos para mi gusto», mientras que en el mes de agosto, Eric Clapton había soltado Gran Bretaña debería «echar a los amarillos y echar a los que negratas». La mayor parte de la juventud británica llegaría a la conclusión, con razón, de que en el caso de Bowie se trataba más bien de oportunismo barato que de racismo, pero aquel verano la credibilidad de Bowie como paladín del proscrito social quedó por primera vez seriamente menoscabada.



…Schöneberg representaba la esencia de la fascinación que David sentía por Berlin. A cinco minutos, en Pallasstrasse, había un enorme búnker nazi, el escenario desde el que Goebbels había pronunciado su discurso en el Sportpalast berlinés. A otros cinco minutos estaba la antigua casa de Christopher Isherwood en Nollendorfstrasse, la «calle pesada y pomposa» que había inmortalizado en la primera página de “Adios a Berlín”, con su descripción de cómo los jóvenes silbaban desde la calle a las mujeres en las casas con la esperanza de conseguir una cita, un pasatiempo que, evidentemente, también cultivó David. Era típico de la actitud de David que se interesase tanto por la iconografía del Berlín de Hitler como por las comunidades gays que los nazis habían asesinado, como recordaba una placa colocada en Nollendorferplatz, donde David y Jimmy compraban libros y tomaban café. Además, David puede que visitase el Museo Brücke y estudiase las obras de Heckel o Ernst Ludwig Kirchner que los nazis habían condenado por degeneradas y a continuación visitase tiendas de antigüedades donde encontraría entradas y panfletos  adornados con la delatora etiqueta que escondía la esvástica.


A Jimmy no le preocupaba el interés de David por el Tercer Reich, lo cual tampoco resultaba sorprendente si tenemos en cuenta que la última obra que Iggy había llevado al escenario incorporaba una escena de sí mismo azotado por su viejo compañero de grupo, Ron Asheton, vestido con un uniforme nazi y brazalete del partido. (Por cierto, Asheton asegura que fue él quien inventó la frase «Hitler fue la primera estrella del pop» que se convirtió prácticamente en la muletilla de Bowie.) Otros amigos de David dejaban de lado también los juicios morales; una conocida judía de David de su época berlinesa señala: «Siempre le fascinó, pero la cita que lo estigmatizó no la pronunció con mala intención. Quería decir que [los nazis] sabían cómo utilizar los medios de comunicación». A pesar de estar convencida de que David era una de las personas menos racistas que había conocido, esta amiga no recuerda que Bowie diese jamás explicaciones sobre esas afirmaciones tan burdas; de hecho, no fue hasta más adelante, tras conocer a unos agradables jóvenes cuyos padres habían servido en las SS, cuando se dio perfectamente cuenta de las auténticas implicaciones de su obsesión. Hasta 1980 no describió su coqueteo con el fascismo chic como un «asunto repugnante». Por otra parte, en una entrevista con Angus MacKinnon para NME en la que se tocaron muchos temas, señaló, con bastante razón, que él nunca había demostrado ser racista en su vida privada. Pero tampoco pidió perdón.


Era evidente que después de los últimos días de MainMan había sufrido una depresión nerviosa y necesitaba ayuda urgente para sus adicciones y para probablemente era un estado próximo a la anorexia. Pero no se la ofrecieron y, de haberla recibido, Bowie, tan concentrado como estaban en sus diversos proyectos, no se habría sometido voluntariamente a ningún tratamiento. Durante esa época profundamente infeliz para Bowie quizá más alarmantes fueron sus declaraciones públicas de admiración por la teatralidad e Hitler y los nazis. En una entrevista con Tony Parsons en 1993, David explicó con todo detalle cómo su fascinación por el nazismo y el misticismo se le escapó de las manos: 


“Goebbels me intrigaba más que cualquier otro nazi por cómo utilizaba los medios de comunicación. Era un tipo extraordinario. [...] Y mi otra fascinación por los nazis era la búsqueda del Santo Grial. Existía la teoría de que habían venido a Inglaterra antes de la guerra y fueron a la Glastonbury Tor para tratar de encontrar el Santo Grial. Era una necesidad artúrica, la búsqueda de un vínculo mitológico con Dios. Pero llegó un momento en que me dejé pervertir por aquello que leía y me atraía. No fue culpa de nadie más que yo. No me convirtió ningún satanista. Todo sucedió en Los Ángeles. Había algo horrible que impregnaba el aire de Los Ángeles en aquella época. [...] Y yo estaba interesado en los símbolos de los nazis. Creo que tenían los símbolos más poderosos que se han invocado jamás en la historia política. La esvástica. Adoptaron un símbolo budista, el símbolo oriental del sol, y lo invirtieron para convertirlo en símbolo de las tinieblas. Eso era lo que me intrigaba de los nazis. ¿Quién fue el mago? ¿Quién fue el mago negro?”



Su fascinación por lo oculto se manifestaba de formas peculiares. Al parecer Bowie consideraba a Jimmy Page, que estaba interesado en Alesteir Crowley, como una fuerza malévola que quería matarle (hay quien dice que simplemente envidiaba el enorme éxito de Led Zeppelin en América). Visto en retrospectiva, está claro que Bowie siempre tuvo interés por lo oculto así como una fascinación por los superhéroes. Un tema como «The Supermen», de 1970, es un ejemplo evidente. En 1976, Bowie declaró a Stuart Grundy, de Radio 1: «Todavía estudiaba el tema a fondo cuando fingía comprender a Nietzsche. [...] Buena parte de eso resultó de tratar de simplificar libros que había leído. [...] Y había intentado traducirlo a mi propio lenguaje para entenderlo, y de allí salió "Supermen". [...] Es prefascista.>


Tras un concierto celebrado el 26 de abril en Estocolmo, Bowie declaró:


“Tal como yo lo veo, soy la única alternativa para primer ministro en Inglaterra. Creo que Gran Bretaña podría beneficiarse de un líder fascista. A fin de cuentas, el fascismo es en realidad nacionalismo.”


En una entrevista concedida en 1975 Bowie había comentado: <Creo que, para empezar, habría que enderezar la moral. Es repugnante.» Y agregó: «En un futuro no muy lejano habrá una figura política que limpiará esta parte del mundo como hizo el rock and roll primitivo. Probablemente usted espera que no tenga razón, pero la tengo. [...] Es necesario que surja un frente de extrema derecha que lo limpie todo de cabo a rabo. Entonces podremos tener una nueva forma de liberalismo.>


Bowie veía en Hitler todos los atributos que impulsaban a las estrellas del rock. En una entrevista concedida a Cameron Crowe para Playboy en 1974, Bowie había dicho: «Adolf Hitler fue una de las primeras estrellas del rock. Fíjese en algunas de sus películas y en cómo se movía. Creo que era tan bueno como Jagger. [...] [Hitler] no fue un político. Fue un artista mediático. Usó la política y el teatro y creó esa cosa que gobernó, y controló el espectáculo durante esos doce años. El mundo no volverá a ver a nadie como él. Puso a un país en escena.» La prensa sensacionalista reactivó esta historia a raíz de las temerarias declaraciones de Bowie en 1976.


Todo ello era una prueba irrefutable de que Bowie estaba perdiendo los papeles, sobre todo cuando comentó a un periodista que él sería un excelente primer ministro en el Reino Unido porque sería dictatorial y bastante loco. Según la leyenda del rock, Bowie también visitó el búnker de Hitler e hizo que el fotógrafo Andy Kent le sacara una foto con el brazo extendido en un saludo nazi. Kent tuvo que jurar que nunca vendería esa fotografía a la prensa, una promesa que ha cumplido con prudencia.



No obstante, el día que ha pasado a integrar el folklore de Bowie es el 2 de mayo de 1976. Bowie llegó a la estación Victoria, donde sería recogido por una limusina descubierta que había pertenecido a un dictador sudamericano que fue asesinado. Existe una deteriorada filmación que muestra a Bowie saludando y sonriendo a una multitud de fans -algunos de los cuales le hacían el signo de la victoria y manifestaban a gritos su adulación- que se habían congregado para recibirle a la vuelta de su «exilio» de dos años en América. La película muestra luego a Bowie de pie en la parte trasera de la limusina y, por una oración de segundo, levantando la mano furtivamente pero con el brazo extendido. Podría tratarse de un saludo nazi, aunque parecía mucho más un ligero además, o incluso un progresista puño en alto, a lo John Lennon. 


Bowie estaba lo bastante perturbado mentalmente para hacer el saludo nazi en la estación Victoria ese día, si bien las pruebas no son concluyentes. Según un artículo publicado por el fan David Burbidge en el fanzine sobre Bowie Zi Duang Provence, ninguno de los periódicos sensacionalistas que cubrieron la llegada de Bowie hicieron mención alguna del gesto infame (aunque el Daily Mail dice que saludó a la multitud con el puño cerrado). De hecho, la historia comenzó en el NME, que publicó una fotografía que mostraba a Bowie, según Burbidge, «con el brazo en alto, en una posición que recuerda vagamente un saludo fascista, salvo que los dedos están ligeramente doblados y relajados, no rectos y rígidos». De hecho, el NME no decía nada de un saludo en el texto adjunto. (Bowie sostuvo siempre que el fotógrafo simplemente le sorprendió en mitad de un saludo con la mano.)


Entre la multitud congregada ese día se encontraba un muchacho de diecisiete años llamado Gary Webb, que no tardaría en convertirse en la estrella pop Gary Numan. "En realidad no llegué a verle porque había demasiada gente. Pero Bowie acababa de llegar de Alemania y estoy seguro de que la prensa buscaba algo. Uno está de pie en la par te trasera del coche y saluda a la enorme muchedumbre, que se encuentra a cierta distancia. Imagínate. Si un fotógrafo toma una serie de instantáneas de alguien que saluda, al final de la secuencia obtendrá un saludo nazi con el brazo extendido. Sólo falta un chalado de algún periódico musical o lo que sea para sacar una historia que huele mal. Me habría asombrado que hubiera hecho un saludo nazi. Cuando estuve allí no vi a nadie, y había miles de personas, que fuera por ahí diciendo: "¡Qué capullo! ¡Ha hecho el saludo nazi!" Nadie. La gente sólo pensó que saludaba, y estoy seguro de que eso fue lo que hizo."


Respecto a las declaraciones profascistas de Bowie a los medios de comunicación, el autor de teatro, letrista y redactor del Times, Alan Franks, que entrevistó al artista en verano de 1995, se expresa de este modo: «En aquella época, como dice en un tema muy posterior, estaba realmente deranged. Pasó por algunas experiencias terribles con drogas duras y con el alcohol, y creo que lo que se ha dicho sobre sus tendencias suicidas tiene alguna base. Supongo que estaba muy deprimido. Creo que ha conocido la adicción de verdad. Esa conducta, con el saludo nazi, ocurrió seguramente en el momento álgido de esa de pendencia. Todos decimos y hacemos cosas imprudentes y absurdas, pero ese incidente en concreto se debió a un agente externo, y me re fiero a sustancias estupefacientes que convirtieron a Bowie en alguien distinto del que era. De todas formas, se trata de una cuestión crucial porque, por más cambios por los que haya pasado, no creo que fueran el resultado de sustancias estupefacientes sino de algo así como una evolución natural de un tipo que está muy metido en su arte y en sus formas de expresión personal.»


En 1993, el propio Bowie llamó la atención sobre su ingenuidad (¿estupidez?): "Políticamente equiparé el fascismo al comunismo, o más bien al estalinismo. En mis viajes por Rusia pensaba: "Bueno, así debió de ser el fascismo." Desfilaban como ellos. Saludaban como ellos. Los dos tenían gobiernos centralizados. Es difícil entender que pudieras implicarte en todo eso sin tener en cuenta las repercusiones."


Algunas estrellas del pop han hurgado en la imaginería y la icono grafía de extrema derecha para hacer afirmaciones visualmente atrevidas y desconcertantes, y Bowie siguió ciertamente esta tradición. Los nazis poseían un aura visual muy poderosa y dominante, un aura que se ha desplegado en las esferas más inverosímiles. Muchos de los periodistas que presenciaron la gira de Bowie en 1976 recordaron viejas filmaciones de los mítines de Nuremberg y el uso creativo de la luz blanca para iluminar al Führer y establecieron comparaciones obvias. El divulgado interés de Bowie por el ocultismo no hizo sino echar más leña al fuego del escándalo, sobre todo porque había una vinculación más o menos directa entre Hitler, el nazismo y la práctica ocultista. En algunas partes de su iconografía, Bowie utilizaba inconscientemente la iconografía fascista. La insignia más reconocible de Bowie, el rayo de Aladdin Sane, originalmente diseñado por el fotógrafo Brian Duffy, que vio ingenuamente el dibujo en una olla Panasonic, tenía sus orígenes en la iconografía nazi. Según Brennan, «Himmler adoptó una "S" en forma de runa y parecida a dos rayos minúsculos».


En 1977, Bowie había comprendido el gravísimo error de sus modales como estrella del pop con el poder de influenciar a millones de personas. "Soy totalmente apolítico. [...] Por la clase de artista que soy, que trata de captar el ritmo del cambio, no estoy en condiciones de adoptar ninguna política ni postura concreta porque mi oficio es el de observador, y todas las declaraciones hechas respecto al fascismo fue ron una reacción teatral a lo que podía ver que sucedía en Inglaterra."



Así pues, Bowie justificaba sus comentarios como una muestra de teatralidad imaginativa, otra pose que adoptar con miras a su arte. Como él mismo ha comentado recientemente, lo que la gente quiere saber de verdad no es tanto si Bowie es un fascista como si es un racista. En su defensa, cabe señalar que nunca ha declarado nada a la prensa que se pueda considerar una afirmación racista. Ha tocado música de inspiración «negra» con músicos negros desde mediados de los setenta, ha salido con chicas negras, ha dado empleo a personas de color y actualmente está casado con una somalí. En 1992, Iman y David contribuyeron a la causa antirracista de The Face, y temas como “Black Tie White Noise" son celebraciones deliberadas de la diferencia racial. Claro que estos datos, tomados por sí solos, no son concluyentes al cien por cien: los misóginos salen, y se casan con mujeres, y les dan empleo. Sin embargo, es sumamente improbable, teniendo en cuenta todo lo que sabemos acerca de Bowie y su arte, que albergue sentimientos racistas. Prácticamente todas las entrevistas que Bowie concede vuelven, tarde o temprano, al tema de su supuesto nazismo y en cada ocasión David da la misma respuesta amable, año tras año.


No había duda de que Bowie coqueteaba con los símbolos del fascismo de un modo muy peligroso. No obstante, lo único hacía que en realidad era representar una función que ya es muy habitual. La habilidad única de Bowie consiste en destilar una contemporaneidad esencial, suministrarnos la quintaesencia de cómo se vive en un determinado período. Esto ha conferido siempre a su obra no tanto una aureola de profecía como una especie de plasmación surrealista de la existencia en un diario. Mientras que otros autores pop (Dylan, Lou Reed, Neil Young, Elvis Costello) captan el presente a través del lenguaje, Bowie lo evoca de una manera más abstracta, mediante imágenes, texturas, sensaciones. No pretendo con esto disculparle por algunas de las cosas que ha dicho, pero justificar esos comentarios como el producto de una inconsciencia inducida por las drogas tampoco me parece justo. Bowie más bien tomaba el espíritu de la época y lo teatralizaba a través de su arte. Tres años después de estos hechos, el Reino Unido eligió el gobierno más derechista de su historia, mientras en Estados Unidos el republicanismo se ponía de moda.


A mediados de los setenta, en Gran Bretaña se vivió un aumento Movement y el National Front, que crecían en el contexto socioeconómico del desempleo y el descontento juvenil. Bowie fue elogiado en el periódico neonazi Spearhead por rechazar los géneros musicales del flower power, tan detestados por la extrema derecha, y por defender a Nietzsche. Este es un breve fragmento del artículo «Don't Condemn Pop» («No condenéis el pop»), publicado en 1981: «Es esa vieja música del Flower Power de los sesenta, con su inclinación a las drogas, etc., lo que justifica los intensos sentimientos que muchos nacionalistas progresistas albergan contra la música pop en general. Sin embargo, a principios de los setenta surgió David Bowie, cuyo rechazo total a ese estilo de música indica la marca de su música pop. Él trajo una bocanada de aire fresco a la escena musical; de hecho, la influencia de Friedrich Nietzsche es evidente en temas de Bowie como "Starman", "Changes" y el excelente "Quicksand".»


Según el líder del grupo, Carlos Alomar, Bowie nunca fue un fascista ni un nazi: «No eran más que palabras. Hay que recordar que [Bowie] es un pseudointelectual. Es lo que lee, y en aquella época de su vida leía muchas memeces. A los dos nos gusta sermonear. A mí me da más por el lado religioso, mientras que él es un intérprete de información. Muchas veces le veía en el estrado como si presidiera un tribunal. David se sienta y habla ante un público; ése es el temperamento del pseudointelectual: escoger un tema del que nadie sabe nada y extenderse sobre él durante aproximadamente una hora para que no le interrumpan. Esos temas de conversación -el nazismo, el barroco y la arquitectura de fin de siglo- son las cosas de las que habla David. Yo no doy demasiada importancia a nada de eso; a él le gusta hablar. Si se considera un intelectual, debe demostrarlo ante otros intelectuales. No hay duda de que ha leído mucho, pero no creo que escoger un tema que nadie más conoce sea conversación.»

sábado, 26 de junio de 2021

Bowie Visto por sí mismo

 




Los primeros tiempos

Vi bailar a una prima mía cuando yo era muy pequeño. Bailaba «Perro de caza» de Elvis y nunca la había visto saltar ni moverse tanto con nada. Aquello me impresionó de verdad; la fuerza de aquella música. A partir de entonces empecé a coleccionar discos. Mi madre me compró al día siguiente Blueberry Hill de Fafs Domino. Cuando crecí un poco más, oí a Chuck Berry, lo que me llevó al R&B, el jazz y el blues. Traté de abrirme a todos los estilos. (noviembre de 1972)

Mi hermano Terry está ahora mismo en un manicomio. Me gusta creer que su locura se debe a que todos los de nuestra familia son genios, pero temo que no sea verdad. Algunos de ellos ―y son muchos no son nada. De hecho, estoy muy enamorado de la locura. Es algo que queda muy bien en las fiestas, ¿no te parece? En una familia de chiflados todos se entienden. Todo el mundo dice: «Claro, claro, mi familia está completamente loca». La mía lo está de verdad. No te joderá que lo diga, ¿verdad? Muchos están chiflados dentro, recién salidos o camino de un manicomio. O muertos.

Con muchos de ellos hace años que no hablo. Mi padre ha muerto. Creo que hablé con mi madre hace un par de años. No entiendo a ninguno de ellos. Y no trato de que me entiendan. (Febrero de 1976)

Pasé toda mi adolescencia adoptando distintos aspectos y cambiando de papel. Unas veces era músico y artista, otras un mod; sencillamente aprendía a ser alguien. (1972)

Estaba sin dinero. Me dediqué al rock porque era un modo divertido de ganar algo de dinero y me llevó cuatro o cinco años enredarme con él. Antes de eso era pintor, estudiaba arte comercial en la Bromley Technical High School. Traté de dedicarme a la publicidad y fue algo terrible. De lo más rastrero. Pero era bastante bueno con mi pequeño saxofón, así que dejé la publicidad y pensé: vamos a probar con el rock.

Uno puede pasárselo bien haciendo eso y normalmente se gana bastante para vivir. Eso era en mi época de mod; una ropa bonita era la mitad del asunto. Vivía de los cubos de basura de Carnaby. Carnaby Street de hecho estuvo, en un determinado momento, muy de moda -antes de que todo Londres la conociera. Los mejores diseñadores jóvenes estaban allí y, como eran unos italianos muy ricos, si a alguna de sus camisas se les caía un botón o algo así, la tiraban al cubo de la basura. Así que tiraban muchísima ropa. Lo único que tenías que hacer era coser el botón o una manga. Todos andábamos en el juego aquel de ser el próximo Elvis Presley, saltando de grupo en grupo. Estuve en un grupo llamado David Jones and the Buzz, en otro llamado David Jones and the Lower Third, y hasta en una compañía de mimo llamada Feathers. (Febrero de 1976)

Lindsay Kemp me enseñó mimo. Lo malo del mimo es que hay unas cuantas piezas que tiene que hacer todo el mundo, y luego realizar variaciones sobre ellas.

Como técnico, Marceau es absolutamente brillante. No creo que lo que tiene que decir sea muy importante, pero la mayor parte del público que va a verle va a ver su técnica, sus movimientos de ballet y su control físico, lo que es realmente importante.

Es muy meticuloso con respecto a los detalles, lo que yo intenté imitar lo más que podía, pero no soy una persona meticulosa. Sólo acepto la importancia del mimo como medio para crear un ambiente. (1973)

Las cosas fueron difíciles con «Space Oddity». Era en 1969, y salí delante de todos aquellos skinheads que mascaban chicle, con una pinta parecida a la de Bob Dylan, con rizos y una ropa igual que la suya, y me silbaron y abuchearon. Hasta me tiraron pitillos. ¿No te parece terrible? Aquello hizo que dejara el asunto. Estaba totalmente paranoico y corté. (1972)

Cuando murió mi padre me encontraba en una de mis depresiones. Tengo unas depresiones terribles, y cuando las tengo no siento nada. Cuando murió mi padre no sentí nada durante semanas, luego me afectó muchísimo de repente... (1972)

Estaba profundamente desesperado en aquellos días. Todo resultaba rarísimo. Mi padre murió y una semana después un disco mío era un gran éxito. La yuxtaposición era como una pantomima. Una tragicomedia. (Abril de 1971)

Conocí a Tony DeFries. Me dijo: Puedo sacarte de eso; y me senté y lloré. Me sentí aliviado de que hubiera alguien tan fuerte.

Siempre fui más fuerte que todos los que me rodeaban, más decidido y con ganas de hacer más cosas, y todos los demás estaban asustados y no querían arriesgarse. Era como subir a una montaña y tratar de arrastrar a los otros detrás — «¿Pero es que no queréis subir? » - y nadie te acompaña. Y estaba aquella energía. Y por eso todo iba a ser diferente. (1972)

 

¿Quién soy yo?

Siempre me sentí un vehículo para otro, pero luego nunca entendí de verdad lo que era aquello. Creo que todo el mundo, en un momento u otro, siente eso mismo: que no están aquí por sí mismos, y muchas veces se vuelven a la Biblia y deciden que eso otro es Jesucristo o Dios y toda esa parte de la religión. Está esa sensación de que estamos aquí para otra cosa. Y yo la siento con fuerza.

Es una cuestión de probabilidades. Sólo trabajo con posibilidades. Veo las cosas que pasan en un determinado momento y las pruebo y las llevo a un punto focal donde se unirán en el futuro.

Habitualmente me interesan distintas épocas y voy y tomo incidentes de los años treinta y cuarenta y los llevo a los ochenta y veo qué conclusiones pueden salir de lo que pasó entonces. (Enero de 1973)

De verdad, siento que en mi vida hay una increíble carencia, y no estoy nada seguro de lo que es.

Tiendo a considerarme simplemente un objeto del destino, y me gusta experimentar con esas cosas psíquicas. Creo que la gente tiene una gran habilidad para estar más allá de lo que en realidad puede estar. Si soy capaz de pensar de un modo tan extremado en algunas ocasiones, entonces es que la mayoría de las personas también son capaces de hacerlo. Evidentemente, seguimos caminos distintos, y estoy seguro que estas cosas la gente las percibe de un modo totalmente distinto que yo. (1973)

Nunca he sido tan feliz, otra vez pienso en ese antiguo dicho: «Voy a cambiar el mundo». Ya lo pensé antes. Entonces era un tremendo idealista. Luego, cuando vi que todos mis esfuerzos eran malinterpretados, caí en un profundo pesimismo. Un maníaco depresivo. Ahora vuelvo a sentirme mentalmente fuerte. Probablemente oirás decir que en «Young Americans» estoy superior. de hecho es el primer disco que me gusta desde «Hunky Dory». (Febrero de 1976)

Me interesa mucho sorprender.

Quiero descolocar a la gente y hacer que reaccionen. No creo que artísticamente merezca la pena hacer nada a menos que asombre. Los viejos creían que era un tipo raro, pero no soy un innovador.

De hecho sólo soy una fotocopiadora.

Suelto lo que ya ha sido aceptado. Me limito a reflejar lo que pasa a mi alrededor. Hasta encuentro que algunos son ofensivos y no siempre agradables e incluso peligrosos. Pero cuando me dicen que ejerzo una influencia inmoral sobre los jóvenes me limito a reír. No soy una persona demasiado responsable. No quiero llevar ese peso sobre mis hombros. Si la gente quiere seguir mi estilo, muy bien. Pero no les pido que lo hagan. (Julio de 1973)

Me relajo en el contexto del trabajo; con respecto a eso soy muy serio. siempre he pensado que lo único que se puede hacer es tratar de ir por la vida como Supermán. Me siento tan insignificante como cualquier otra persona. No podría vivir pensando que lo único importante es ser una buena persona. Pienso: a la mierda con todo eso; ya no quiero ser un tipo honrado. Quiero ser un supersuperindividuo y aumentar todo lo que me ha sido dado haciendo que funcione un trescientos por ciento mejor. Creo que es posible hacerlo. Hace unos dos años, me di cuenta de que me había convertido en un producto del carácter de mi personaje Ziggy Stardust. Así que emprendí una auténtica cruzada para recuperar mi propia identidad. Me desnudé del todo y me fui desprendiendo de mí mismo capa a capa. Solía sentarme en la cama y coger cada semana una cosa que no me gustaba o no podía entender. Y durante el transcurso de la semana, intentaba que desapareciera. Mi falta de sentido del humor fue lo primero que cogí. Luego mi afectación. ¿Por qué me creía superior a la demás gente? Tenía que llegar a una conclusión. No llegué, pero terminé por entenderme mejor. Era una terapia muy buena. Me rehice. Y sigo con lo mismo. Me parece saber ya qué es exactamente lo que me pone triste. (Febrero de 1976)

Quiero ser un Supermán, supongo que comprendí muy pronto que el hombre no es un mecanismo muy inteligente. Quiero convertirme en alguien mejor. Siempre pienso en que debería cambiar todo el tiempo... Sé que mi personalidad es ahora totalmente distinta a como era antes. Contemplo mis pensamientos, mi aspecto, mis expresiones, mis amaneramientos e idiosincrasias y no me gustan. Así que me desprendí de todo eso, reemplacé todos esos aspectos por otros, y tengo una personalidad completamente nueva. Cuando oía a alguien decir algo inteligente, después solía hacer como si fuera mío. Cuando veía una cualidad en alguien que me gustaba, la cogía. Sigo haciéndolo. Todo el rato. Es como si fuera un coche, tío, cambio las piezas. (Febrero de 1976)

No soy un intelectual. Me preocupó mucho cuando vi la publicidad previa a mi gira norteamericana que me presentaba como una especie de intelligentsia de la nueva ola. Tampoco soy un primitivo. Quisiera describirme como un pensador tangible. Cojo las cosas...

Soy una persona bastante fría. Una persona muy fría, creo. Tengo una fuerte inclinación lírica, emocional, y no estoy seguro de donde procede. No estoy seguro si de verdad soy yo quien se muestra a través de las canciones. Surgen y luego las oigo y pienso: bien, el que ha compuesto eso tenía unos sentimientos fuertes de verdad. Yo no puedo sentir con tanta fuerza. Estoy como entumecido. Me descubro moviéndome por ahí como entumecido. Soy algo así como un hombre de nieve. (Noviembre de 1972) 

He aprendido a funcionar conmigo mismo. Sinceramente, no sé dónde está el auténtico David Jones. Ser famoso ayuda a deshacerse de los problemas de encontrarse a uno mismo. Ésa es la principal razón por la que me ha interesado tanto que me aceptaran, por eso me he esforzado tanto en que mi cerebro tuviera utilidad artística. Quiero establecer un hito. En mi material del principio lo conseguí por medio de una afectación intensa. me considero responsable de toda una escuela de afectados. (Febrero de 1976) 

Ziggy Stardust

No estoy desencantado porque siempre creí cuando empecé que Ziggy, para mí, era lo que era por completo. Dije eso de Ziggy hace cinco años y creo que uno puede sobrenadar o hundirse o ser arrastrado por la marea durante unos cuantos años. Lo único que hay que hacer, si quieres contribuir a la cultura, o la política, o la música, o lo que sea, es utilizar tu propia personalidad y no sólo la música. El modo mejor de hacerlo es diversificarse y convertirse en alguien molesto en todas partes. (Marzo de 1976)

Quiero destacar como Vince Taylor. Fue la inspiración para Ziggy. Vince Taylor fue una estrella norteamericana del rock'n'roll de los sesenta que se fue volviendo loco poco a poco. Al final, despidió a su banda y salió a escena una noche con una sábana blanca. Dijo al público que se alegraran, que él era Jesucristo. Lo echaron. (Febrero de 1976)

Ya sabes que nunca hago las cosas a medias. La ropa para actuar es escandalosa. Tengo diez o doce modelos diferentes... también para la banda, no sólo para mí mismo. No soy como otra gente, me gusta que los de mi banda vayan bien vestidos. Son más bien una pandilla astral de West Side Story», con lentejuelas y casacas, y largas botas de cuero. También me he cortado el pelo y ahora me siento muy cruel.

Quiero asombrar a la gente, no limitarme a subir al escenario y soltar unas cuantas canciones nuevas. Eso no lo puedo hacer. Lo último que me propongo ser es una radio. Más bien soy un televisor en color. Será algo precioso. Me asombra que la banda caiga en algo así con tanta facilidad. Era una banda normal de blues fuerte, pero ahora están entrando por lo de la ropa. (1972)

Un montón de gente con la que he hablado de esto ha estado viendo las actuaciones y tienen una idea muy precisa de lo que es Ziggy y de lo que representa. Sabe cómo funciona para ellos. No quisiera compartir la película privada de nadie.

No me importaría hacer una película con Ziggy porque, al no haber oído sus versiones, estoy de acuerdo con ellos lo mismo que estoy de acuerdo con mi propia versión. Comprendo lo que quieren decir, y me molestaría destruir alguna de esas versiones porque todas son reales. Todas son válidas. (1972)

Todavía sigo completamente enrollado con Ziggy. Y probablemente pasarán unos meses antes de eliminarlo del todo de mi sistema, y luego adoptaré otro papel. Espero que tú y Ziggy estéis contentos, Ziggy es un regalo que os hago. (1972)

También a mí me atrapó Ziggy. Era muy fácil estar obsesionado noche y día con el personaje. Me convertí en Ziggy Stardust. David Bowie se fue por la ventana. Todo el mundo quería convencerme de que yo era un Mesías, especialmente en aquella primera gira norteamericana. Me perdí del todo dentro de la fantasía. En Inglaterra podría haber sido Hitler. No hubiera resultado difícil. los periódicos decían: «Eso no es rock, es el jodido Hitler. ¡Hay que hacer algo! » Y tenían razón. Era espantoso. De hecho me pregunto... creo que podría haber sido un jodido Hitler. Un dictador extraordinario. muy excéntrico y totalmente loco. (Febrero de 1976)

Ziggy, en especial, fue creado a partir de cierta arrogancia. Pero, recuerda que en aquella época yo era joven y estaba lleno de vida, y aquello parecía un planteamiento artístico muy positivo. Creo que lo que hice fue una obra de arte hermosa. Creo que se trataba de un gran cuadro kitsch. El tipo aquél.

Luego el jodido no me quiso dejar en paz durante años. Entonces fue cuando todo empezó a ser amargo. Y se fue volviendo tan amargo que ni se podía creer. Y me llevó muchísimo tiempo equilibrarme. Toda mi personalidad quedó afectada. Luego volvía a recuperarme.

No puedo decir que lo lamente cuando miro hacia atrás, porque produjo un montón de acontecimientos extraordinarios. Pensaba que podía llevar a Ziggy a las entrevistas también. ¿Por qué dejarlo en el escenario? ¿Por qué no terminar la obra? Viéndolo a distancia, resulta completamente absurdo.

Se hizo muy peligroso. De verdad, que tenía serias dudas sobre mi cordura. No puedo negar que la experiencia me afectó de un modo exagerado y muy señalado. Creo que me acerqué peligrosamente a la línea. No en un sentido físico, sino en un sentido mental. Jugué tales juegos mentales conmigo mismo hasta un punto en que ahora me siento descansado y contento de haber vuelto a Europa... Pero, entonces, ya entiendes, siempre era el de la muerte. (Octubre de 1977)

Aladdin Sane

No creo que Aladdin sea un personaje tan claro y definido como Ziggy.

Ziggy estaba totalmente claro y definido con zonas de interacción, mientras que Aladdin es bastante efímero. También está en una situación que se opone a la de ser individuo. Creo que abarca situaciones lo mismo que si fuera una personalidad. (Enero de 1973)

El Thin White Duke

He dejado de añadirme personajes. Ya no trato de adaptarme a ellos. Nada de más personajes.

El Thin White Duke, de hecho, era un personaje muy asqueroso. (Septiembre de 1977)

El Thin White Duke estaba muy aislado, sólo se ocupaba de sí mismo, sin ninguna relación con la sociedad. (Primavera de 1978)

 

Amor & Sexo

Nunca he estado enamorado, digamos. Quizá haya estado enamorado una vez, y fue una experiencia terrible. Me pudrió, me secó, era como una enfermedad. Algo odioso. Estar enamorado es algo que alimenta la brutalidad y el cabreo, y los celos, todo excepto el amor, parece ser. Es un poco como el cristianismo... o cualquier religión, por eso mismo. (Febrero de 1976)

Siempre he sido camp desde que tenía unos siete años. No es una pose, de verdad. Entonces resultaba molesto porque mis intereses no se centraban en los intereses de un niño de siete años, como los indios y los vaqueros. Mis cosas eran bastante más misteriosas. A veces adoptaba aptitudes raras y decía cosas como: «Creo que me estoy muriendo», y me quedaba horas sentado haciendo que me estaba muriendo. Soy un actor, ya ves, pero la gente sólo piensa en términos camp en estos días. (1972)

Cuando tenía catorce años, de repente el sexo se volvió completamente importante para mí. En realidad no me importaba con quién o con qué estaba, siempre que fuera una experiencia sexual. Así que me llevaba a casa a chicos guapos del colegio o de otros sitios y follábamos tranquilamente en mi cama del piso de arriba. Y eso era todo. Mi primer pensamiento era: bueno, si alguna vez me meten en la cárcel ya sé cómo pasármelo bien.

Siempre he sido muy chauvinista, incluso cuando era un muchacho. Pero siempre fui un caballero. Siempre traté a mis novios como a auténticas damas. Siempre los traté educadamente y, de hecho, supongo que si fuera mayor -de cuarenta cincuenta años— sería un padre maravilloso de una chica estupenda, en Kensington. Tuve un amigo llamado Richard en quien mandar. (Febrero de 1976)

Recuerdo la primera vez que salió eso a relucir. Alguien me preguntó en una entrevista si había tenido alguna vez una experiencia gay y yo dije: «Sí, claro que sí, soy bisexual». El tipo no sabía lo que quería decir. Me miró horrorizado como si pensara: «¡Dios mío, quiere decir que tiene polla y coño!». No tenía idea de que iban a hacer pública mi sexualidad de tal modo. Era una especie de respuesta cortante. Una de las mejores que he dado, supongo. (Febrero de 1976)

Es cierto... soy bisexual. Pero no puedo negar que he utilizado eso perfectamente. Supongo que es lo mejor que me ha pasado nunca. Y además, divertido.

Bueno, pues las chicas siempre suponen que mantengo mi virginidad heterosexual por algún motivo. Así que siempre hay chicas tratando de enrollarme: «Vamos David, no está tan mal. Yo te enseñaré». O mejor aún: «Nosotros te enseñaremos ». Y yo siempre ajeno. (Febrero de 1976)

Juego con todo lo que me sirva. Porque todo el mundo necesita escándalos, y eso me ayuda. Todos los periódicos escribieron un montón sobre lo enfermo que estaba yo, sobre como estaba contribuyendo a matar al arte auténtico. Y así utilizaban todo el espacio disponible que podían haber dedicado a los artistas auténticos. Eso es realmente indicativo de su función, pues llenaban los periódicos con tonterías sobre el color que tendría mi pelo a la semana siguiente. Me gustaría saber por qué emplearon tanto tiempo y esfuerzos y papel en ocuparse de mi ropa y de mi pose.

¿Por qué? Porque yo era peligroso. (Primavera de 1976)

Dejé de ser marica hace ya bastante tiempo. Durante un tiempo lo era en un cincuenta por ciento; y ahora la única vez que me tienta es cuando voy al Japón. Hay unos chicos realmente guapos. ¿Muy jóvenes? No tan jóvenes. De unos diecisiete o dieciocho años. Tienen un tipo de mentalidad maravillosa. Todos son maricas hasta los veinticinco años, luego se hacen samurais de repente, se casan y tienen miles de hijos. Eso me gusta mucho. (Febrero de 1976)

¿Todavía eres bisexual?

Oh, Dios mío, no. Decididamente no. Eso sólo era una mentira. Me atribuyeron esa imagen, así que respondí a ella durante unos años. Nunca adopté ese papel. Me lo atribuyeron. Jamás he realizado una acción bisexual en mi vida, ni en el escenario, ni en un disco ni en ninguna otra parte. No creo que haya tenido muchos seguidores gay. Quizá unos cuantos de los que llevaban lentejuelas.

Me resulta un gran problema, porque no sé si estoy a favor o en contra del Frente de Liberación Gay.

Comprendo que quieran tener gente de su lado, de modo que no estén solos. Quiero decir que lo entiendo muy bien. Oh, no, amor, no estamos totalmente solos.

Quiero decir, que siento que necesitamos a la gente un montón.

Pero, por otro lado, reunir a toda esa gente a la vez es algo que les resulta perfecto, una carnaza perfecta para que en los periódicos los ridiculicen. Cuando uno se reúne de ese modo, puede ser inmediatamente fichado. estar en una guerrilla, quedarse solo, resulta mejor en definitiva, si uno tiene la decisión de seguir adelante. (1972)

 

Drogas

Supongo que he estado llamando a la puerta del cielo desde hace unos once años, con un tipo de cosa u otra. El único tipo de drogas que uso, sin embargo, son las que me permiten trabajar durante largos períodos de tiempo. No he estado enredado con nada fuerte desde el 68. Entonces flirteé algo con el caballo, pero sólo era por el misterio y el enigma de probarlo. Nunca me gustó. Me gustan las drogas que te activan. Ya lo he dicho muchas veces. Odio quedar colgado con algo de lo que no pueda salir. Eso me parece una pérdida de tiempo. Odio los barbitúricos y las drogas lentas como la yerba. No me gusta dormir. Prefiero mucho más estar despierto, trabajando, todo el tiempo. Me molesta muchísimo que no podamos hacer nada para evitar el sueño y los resfriados. (Febrero de 1976)

He tomado muchas anfetas siempre, desde que era un chaval. De trece o catorce años. Pero la primera vez que fumé yerba fue con John Paul Jones de los Led Zeppelin, hace muchísimos años, cuando él todavía tocaba el bajo en los discos de los Herman's Hermits. Yo estaba hablando con Ramblin' Jack Elliot y Jonesy me dijo: «Ven y prueba esta yerba ». Le dije: «Claro, daré una chupada ». Fuimos a su casa que era una habitación enorme con nada más que un órgano Hammond, justo pegada a la puerta de la comisaría de policía.

Ya había probado la cocaína antes, pero la yerba nunca. No sé por qué sucedió de ese modo, quizá porque conocía a unos marinos mercantes que solían tenerla y que detestaban la yerba. Así que miramos asombrados mientras Jonesy liaba tres porros muy gordos. Y me pegó mucho. Me entró un hambre tremenda y me comí mucho pan. Luego sonó el teléfono. Jonesy dijo: «¿Quieres ponerte tú?». Así que bajé a coger el teléfono y luego salí a la calle y no volví. Estaba totalmente fascinado con las grietas del suelo. (Febrero de 1972)

Me gusta pensar que soy capaz de sacar algo de mí mismo, y tengo que ser capaz de dárselo a la demás gente. Probablemente sea bastante importante estar muy alto un montón de veces.

Claro que yo lo he estado también. Me interesó la yerba una temporada pero descubrí que no me servía para producir material. Y eso, para mí, es muy, pero que muy importante. (1972)

Tomé ácido tres veces. Había muchos colores, pero pensé que mi imaginación ya era más rica. Claro. Y para mí con más significado. El ácido sólo le proporciona a la gente un contacto con su propia imaginería.

Yo ya lo tengo. No fue nada nuevo para mí. Sólo hizo que viera un montón de bonitos colores. Cosas que brillaban y luces. «Oh, mira, veo a Dios en la ventana ». ¿Y qué? Jamás necesité ácido para componer música. (Febrero de 1976)

En Los Angeles estaba rodeado de gente que alimentaba mi ego, que me trataba como si fuera Ziggy Stardust u otro de mis personajes, sin darse cuenta nunca de que David Jones (el nombre original de Bowie) podría estar detrás.

Tengo una relación algo más que platónica con las drogas. De hecho, estaba pasado la mayoría del tiempo. Pueden hacerse cosas buenas con drogas, pero luego llega una gran caída. Estaba esquelético. Estaba destruyendo mi cuerpo.

Me encontré con un buen amigo. Un día me puso delante de un espejo y dijo: «Voy a salir de tu vida porque no mereces que me esfuerce contigo». A veces uno no puede ver lo hundido que está hasta que se da de bruces con ello. Después de esa humillación, fui a mi armario y cerré todos mis personajes con llave dentro de él. (enero de 1978)


Rock'n'Roll

No creo que un artista pueda decir más de un par de cosas nuevas en el rock'n'roll. Un artista tiene una cosa que decir y el rock es una forma de cultura tan efímera que, después de decirla, es sólo cuestión de repetirla. Si uno se esfuerza en decir algo nuevo, lo interpretarán simplemente como otro modo de repetirse. Eso dijeron de Dylan, y el pobre Bruce Springsteen lo tuvo difícil antes de que empezaran a decirlo de él. Y si Patti Smith lo consigue, también lo dirán de ella. A partir de un determinado momento, dejas de interesar. (Marzo de 1976)

Nunca fui un cantante de rock'n'roll. No fui hábil como cantante de rock'n'roll, pero tengo cierta habilidad para fabricar un personaje y expresar unos sentimientos fríos, nada emocionales.

Todavía les proporciono un personaje, pero ese personaje posiblemente sea una exageración de todas las cosas que siento con respecto a mí. Quizá un aspecto mío explote y se convierta en un personaje de tamaño natural. Muchos de los otros personajes eran imitaciones de otros rockeros a los que había visto por ahí. Soy más accesible en el escenario ahora, no como la última vez cuando el personaje que interpretaba era el de un paranoico refugiado de Nueva York. Se trataba del colapso de una gran ciudad y creo que tenía derecho a ser raro. (Marzo de 1976)

El rock siempre va con tres años de retraso con respecto al resto del arte; se aprovecha de restos.

Quiero decir, que sólo supe de Burroughs años después de que pasara todo eso en literatura, y ahora lo aplico a mi obra. La aplicación no se hace hasta años después de que sea un estilo muerto y pasado; algo que hace mucho que había terminado en la literatura.

Y eso pasa con el rock. Sólo ahora llega al Dadá. Así, que aunque me consideren un futurista, creo que lo que pasa es que soy tan contemporáneo como lo necesito, y mucho de lo restante que está pasando lanza una mirada retrospectiva a la que ya pasó antes.

La cosa funciona habitualmente en una atmósfera que tiene unos cinco años de retraso. Hay mucho de eso que intenta representar el hoy, pero no lo hace: utiliza referencias y sentimientos y emociones de hace unos cuantos años. (Junio de 1978)

Ya sabes que no soy un intérprete fogoso en el escenario, y nunca lo he sido, pero eso es porque me asusta hablar a la gente desde el escenario. Nunca me siento cómodo hablando en el escenario. Cuando «Diamond Dogs » hasta quise tener a la orquesta en el foso.

Si tuviera la audacia de repetir una gira como la de «Diamond Dogs », creo que sabría cómo hacerlo, y lo y haría mucho mejor gracias a todo lo que he aprendido en estos últimos años. Ya sabes, como no cometas algunos errores graves no crecerás; hay que cometer errores. Yo cometo uno a la semana. Y si no lo cometiera me convertiría en un hombre falso. Tengo que aprender a cometer errores para entender al personaje que estoy tratando de apresar. A la gente le gusta ver que los demás cometen errores, pero prefieren ver a un hombre que sobrevive a sus errores. Cometer un error y sobrevivir, eso es lo más excitante de todo.

Los llamados rebeldes no son populares porque sean rebeldes, sino porque cometen errores y pasan por encima de ellos. creo que el público va a los conciertos de rock a obtener información y el artista es quien le proporciona esa información. No sé cuál es esa información, pero tiene que ver con la superviviencia. Estoy seguro de que el rock'n'roll tiene algo que ver con la supervivencia, y ese instinto de supervivencia trasciende la música, la letra y todo lo demás. (marzo de 1976)

Quizá no haga rock'n'roll. Quizá sólo use el rock'n'roll. Eso es lo que hago. No hago rock'n'roll para nada. No me interesa en absoluto glorificar al rock'n'roll. Me interesa mi propia expresión; expresión de lo que se me pasa por la cabeza o expresión de lo que me inspira a ser una persona creativa; eso en primer lugar. Sólo pasa que crecí alimentado con una dieta de rock'n'roll y, al tiempo, me pareció que el rock era mi lienzo. En realidad es tan básico como eso: los materiales que utiliza el artista. El rock'n'roll es el único material que sé que es mi vehículo de expresión. (Junio de 1973)

 Dalí es un motor básico. Podría pintar algo, y el modo en que sería recibido por la mayoría sería totalmente distinto al modo en que él lo creó.

Hay otra cosa que dijo una vez Dalí: todo lo que no sigue la tradición, es plagio. Eso yo lo entiendo así: uno debe seguir la tradición y luego separarse de ella cuando la haya estudiado a fondo. Yo siento eso, en un sentido, siempre he estudiado el rock analíticamente.

Sólo pequeñas zonas del rock... pero del rock que me intriga e interesa. A veces siento que puedo ser una persona muy fría y sin emociones. Y a veces quisiera no ser mentalmente tan vulnerable.

Tiendo a mantenerme en el exterior algunas veces. No sé si esto es un fallo o si es una ventaja. Mi propio sentimiento es que espero que el punto de vista desde el exterior sea tan beneficioso, si no más, que el de alguien que está totalmente implicado.

No sé... será la única vez que lo diga. En este momento estoy totalmente perdido y no sé dónde tiene su tradición esa cosa llamada rock'n'roll. (Junio de 1973)

El rock'n'roll últimamente me está e deprimiendo. Está en grave peligro de convertirse en algo inmóvil, estéril, fascista, que emite constantemente su propaganda por todos los medios posibles. Establece y dicta un nivel de pensamiento y una claridad de inteligencia del que uno nunca consigue alzarse. Uno jamás tiene una jodida oportunidad de oír a Beethoven en ninguna emisora de radio. Tiene que oír a los O'Jays. Quiero decir que la música disco está bien. Yo utilicé el disco para conseguir mi primer Número Uno sencillo («Fame») pero es una salida fácil. Es soma musical. El rock'n'roll también admite elementos y sombras que no me parecen necesarios. El rock siempre ha sido una música del demonio. No me pueden convencer de que no lo sea. (febrero de 1976)

Si he ayudado a establecer algo es a que el rock'n'roll es una pose. Mi afirmación es muy incisiva... y muy ambigua. Mi afirmación es: «El rock'n'roll es pasar por encima de todos». Algo así como si hubiera intentado ensanchar lo que se siente musicalmente en este país, que es una especie de... la inquieta alma de plástico, básicamente. Eso fue lo que era el último álbum. Dios mío, eso es la decadencia... hablar del álbum de uno. ¿Quién quiere oír a otro jodido artista hablar de otro álbum? ¡Vámonos!... (Agosto de 1975)

Considero que mi contribución al rock'n'roll ya ha sido hecha. Y fue crear toda una era, ser responsable, ser el que se tira al agua. Si yo de verdad hubiera fracasado, se habría producido un hundimiento... ¿adónde se habría ido todo? (marzo de 1976)


Composición

Componer no me resulta fácil. Cuando estudiaba arte solía pintar pero cuando decidí que no era bueno pintando, me dediqué a escribir, a decir las cosas que quería decir pintando con palabras, y eso no fue fácil. (1973)

Siempre escribo antes la melodía. Luego añado los poemas que tengo escritos a la melodía, adaptándolos donde sea necesario. (mayo de 1973)

Estructuro la música, la forma que debe tener. Tengo que estructurar el sentimiento porque no lo puedo explicar. Los músicos que han trabajado conmigo han aprendido el lenguaje. Es una música que admite colaboración. (junio de 1978)

No quiero proporcionar demasiadas perspectivas. Quiero presentar imágenes de hoy, las imágenes por las que nos regimos y vivimos, y quiero presentarlas en una canción.

Ya sabes, el énfasis situado en lo que la gente dice, y si son profundos o no, me aburren un poco, porque no quiero ser profundo. El objetivo de un artista es simplemente investigar. Eso es lo que quiero hacer: investigar y presentar los resultados. (1972)

Tengo que decir que no se necesariamente de lo que estoy hablando en mis canciones. Todo lo que trato de hacer es reunir puntos que me interesen y desarrollarlos y eso se convierte en una canción y otras personas que escuchan esa canción deben coger lo que puedan de ella y ver si la información que han recogido concuerda con la que yo traté de proporcionar y entonces, ¿qué tenemos que hacer?

Todo lo que puedo hacer es decir: «¿Te has dado cuenta de eso y... qué quiere decir? Eso es lo único que puedo hacer con una canción. No puedo decir: «Quiere decir eso ». No lo puedo hacer porque no lo sé. ¡No lo sé! (Enero de 1973)

En general no me ha gustado mucho la música que he hecho en estos últimos años. Olvidé que no soy músico y que nunca lo he sido. Siempre quise ser director de cine, tan inconscientemente que los dos medios se confundieron. Trataba de llevar ideas cinematográficas a un escenario musical. Eso no funcionó. (Enero de 1976)

Lo único que puedo hacer es reunir la información que he recibido. He escrito una canción del nuevo álbum que se llama "Time", y creía que trataba del tiempo, y escribí intensamente sobre el tiempo, y de lo que sentía acerca del tiempo a veces- y la volví a interpretar después de grabarla, y ¡Dios mío!: iera una canción gay! Y en absoluto era mi intención escribir nada gay. Cuando la volví a escuchar no me lo podía creer. Pensé: bueno, ésta es la cosa más extraña... (enero de 1973)

No tengo ningún mensaje que decir. De verdad, no tengo nada que decir, ni sugerencias, ni consejos, nada. Todo lo que hago es sugerir algunas ideas que mantendrán a la gente escuchando un poco más. Y quizás a partir de eso surja un mensaje y me salve la obra. Mi carrera iba más o menos en ese plan. Me escapé de asesinar. (Febrero de 1976)

No quiero que piensen en nada. Probablemente estén tan confusos con respecto a mis letras como yo. Quiero decir que soy el último en entender la mayoría del material que compongo.

¿Cómo te describirías a ti mismo?

 En parte enigmático, en parte fósil. 

¿Fósil?

Sí.

(Noviembre de 1972)

Busco, en principio, la reacción. Si no consigo reacción entonces una canción ha fracasado, en lo que a mí se refiere. Si una cosa es abucheada,
entonces provoca una reacción, y todo lo que busco es una reacción. (1972)

Todavía incorporo un montón de ideas de Burroughs, todavía lo rompo todo a propósito. Incluso si tiene mucho sentido, ahora lo rompo más de lo que hacía antes. Pero todavía sigue siendo cuestión de coger mis tres o cuatro ideas y de interrelacionarlas.

No tan literariamente como solía -no uso el método de las tijeras demasiado pero escribo una frase y luego piensa una bonita yuxtaposición para esa frase, y luego lo hago metódicamente. Muchas cosas mías quedan implicadas en eso, incluso cuando en un punto determinado todo queda al azar. Las cosas estaban bastante más al azar en Low». En Heroes todo estaba más pensado. Quería una frase que provocara un sentimiento en concreto. Pero nunca una canción como un todo-nunca tengo una idea completa del sentimiento.

Cada verso por separado quería que tuviera una atmósfera diferente, así que construía la canción al modo de Burroughs. Hay dos o tres temas en cada canción, pero están interrelacionados de tal modo que producen una atmósfera distinta en cada verso, y a veces sólo un follón de versos.

Pero no quiero limitarme a un proceso, así uso una narración lineal durante, por ejemplo, dos versos, y luego vuelvo a la desorientación. «Heroes » era la más narrativa, sobre el Muro, de ese álbum. (Junio de 1978)

De verdad, honradamente y con seguridad, no sé cuánto seguirán vendiéndose mis discos. Creo que se diversificarán mucho más, serán más extremados y radicales, como mis letras. Y de verdad, que me importa un carajo... (Febrero de 1976)


Los álbumes: Bowie Solo

Cada álbum tuvo bastante éxito al ilustrar la época en concreto, o retratar el tiempo en que me encontraba. Era una fotografía musical del tiempo. Me gusta contemplar mis álbumes de los años setenta y pensar que cuento con una pequeña colección de fotografias de cápsulas del tiempo de cómo era cada año. (Enero de 1979)

"Love You Till Tuesday"

Reeditado como

«The World Of David Bowie »

Hice un montón de cosas a lo Newley en el primer álbum que hice: «Love You Till Tuesday». Es un álbum muy extraño. (1972)

Lo mismo que hice conmigo mismo, y lo hice, especialmente cuando era joven. Era el peor mimo del mundo -quiero decir, Anthony Newley. Fui Anthony Newley durante un año. Detuvo su mundo y lo dejó, lo cual es terrible, porque fue uno de los hombres de más talento que haya producido nunca Inglaterra.

¿Recuerdas aquella serie, «Gurney Slade»? Era tremenda. Un amigo mío la coleccionaba, y hay en ella un montón de cosas de Monty Python -giros a la izquierda y giros a la derecha. (1972)

"David Bowie"

Editado en USA como «Man Of Words, Man Of Music », y más tarde reeditado como «Space Oddity».

De verdad que no quería hacer discos hasta dentro de mucho tiempo. Pero la gente me seguía, y volví a los estudios.

He estado haciendo mimo durante año y medio. ¡Este es mi regreso! Ese primer álbum que hice fue en quince minutos. Podría decirse que fue rapidísimo. Me desa imó la falta de trabajo en el pop.

Sólo gustaba la Tamla Motown, y mi música no tenía muchas oportunidades. Me interesaban más el teatro y el mimo, y todavía voy a una academia. Todavía no me puedo considerar un buen intérprete. Soy un compositor. De verdad, no me gustaría que el cantar fuera mi única ocupación. (1969)

De verdad que en absoluto me puedo relacionar con ese hombre, porque le estaban ocurriendo aventuras que yo no he tenido desde hace un montón de años. Su modo de vida es muy diferente al mío, muy muy diferente.

No puedo tener contacto con él o relacionarme con él para nada. No puedo pensar como pensaba él. El único contacto es «Space Oddity». Es el único tema de ese período que todavía me emociona. «The Cygnet Committee" es otro, el único (Septiembre de 1976)

The Man Who Sold The World

"The Man Who Wold The World" de hecho es el álbum más relacionado con la droga de los que he hecho. Eso fue cuando andaba más jodido. "Young Americans" probablemente es el que se le acerque más, pero pertenece a mi periodo de drogas actual. "The Man" era de cuando yo andaba colgado a algún tipo de bandera en favor del hashish. En cuanto dejé de usar esa droga, me di cuenta de que ahogaba mi imaginación. Se acabaron las drogas lentas. (Primavera de 1976)

Mucho de «The Man Who Sold The World» hubiera sido mejor si lo hubiera hecho después, aunque sea uno de los mejores álbumes que hice. Era un período muy traumático. (1972)

"Hunky Dory"

Voy a ser excesivo, y en cierto modo me asusta porque sé que cuando llegue a la cima y me llegue el momento de bajar, será tremendo. (1971)

Cuando estábamos haciendo el álbum nos sentíamos encantados y soltando rayos... (1972)

"The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars"

En primer lugar, lo encuentro excitante. Luego lo encuentro triste, porque sé el motivo por el que me convertí en Ziggy y lo que pasaba con Ziggy. (1972)

"Five Years" es una canción optimista. De hecho el álbum puede tomarse de ese modo. "Starman" puede tomarse al mismo nivel que "There's a Starman in the Sky Saying Boogie Children", pero el argumento de ese tema es que la idea de cosas en el cielo es de verdad completamente humana y auténtica y que deberíamos de estar algo más contentos con la perspectiva de contactar a gente de ésa. (1972)

No me sorprendió nada que «Ziggy Stardust » funcionara. Fabriqué una estrella rock de plástico totalmente creíble-mucho mejor que cualquier tipo de montaje tipo Monkees. Mi rocker de plástico era mucho más de plástico que ninguno.

"Aladdin Sane"

"Aladdin" fue un resultado de mi paranoia con la Norteamérica de aquel entonces, no había conseguido entendérmelas con ella todavía. Ahora sí. Conozco las partes de Norteamérica que me gustan más.

Conozco a la clase de gente que me gusta. Llevo aquí mucho tiempo -desde abril. He tenido ocasión de clarificar mis sentimientos. Y me siento muy bien aquí. He conocido a gente distinta.

Pero me sentía un tipo bastante extraño de persona paranoide cuando estaba haciendo «Aladdin». Muy confuso con la gente, y muy inquieto. Eso aparece en «Aladdin»... Y sé que no tengo mucho más que decir del rock'n'roll.

Quiero decir que «Ziggy» dijo de verdad todo lo que tenía que decir. <Aladdin» en realidad era «Ziggy » en Norteamérica. De nuevo aquello era limitarme a mirar a mi alrededor, ver lo que hay en mi cabeza. (Septiembre de 1974)

De hecho Aladdin» es sólo el título de un corte. El álbum fue compuesto en Norteamérica. Los temas no estaban pensados para formar un álbum unitario, pero fijándose bien, parece haber una relación muy clara entre número y número. No hay orden; fueron escritos en varias ciudades, y hay un sentimiento general en todo el álbum que en aquel momento no capté. Es un sentimiento que, sin embargo, no he producido en ningún otro álbum; creo que es el álbum más interesante que he compuesto, y musicalmente es tan interesante como cualquiera de las demás cosas que he compuesto. «Drive In Saturday» es uno de los números más comerciales. (Enero de 1973)

"Aladdin Sane" va seguido de tres fechas: Aladdin Sane (1913-1938 197?)»... Sólo trataba de prologar la canción con la sensación de una catástrofe inminente, cosa que, tal y como estaba Norteamérica cuando la componía, era algo que sentía. Había un pequeño salto para el desastre. Supongo que lo hubiera sentido desde los años cuarenta. (1973)

En Jean Genie» quería conseguir el mismo sonido que tenían los Stones en su primer álbum con la armónica. No lo conseguí, pero logré el sentimiento que buscaba-esa cosa de los sesenta. (1972)

"Pin-Ups"

El álbum «Pin-Ups» fue un auténtico placer. Y sabía que la banda (the Spiders) se había terminado. En cierto sentido fue nuestra despedida. (Septiembre de 1974)

Tenía todos esos discos antiguos en casa, pero no los pusimos. Sólo utilizamos las estructuras de acordes básicas y trabajamos a partir de ellas. Algunas ni siquiera necesitaron trabajo alguno-como «Rosalyn » por ejemplo. Pero la mayoría de los arreglos los hice yo y Mick... y Aynsley también. (Agosto de 1973)

Todas esas canciones de verdad que significan un montón de cosas para mí.Siento un gran cariño por todas ellas.

Todas son de bandas a las que solía ir a oír tocar en el Marquee entre 1964 y 1967. Cada una significaba algo para mí en aquel entonces. Es mi viaje a través del tiempo de Londres. (Agosto de 1973)

El Château D'Herouville se llamaba, y vaya sitio más agradable para grabar un álbum. Cálido, soleado, verano, un château maravilloso y un estudio de grabación fantástico de 16 pistas. De sobra para encandilar a un músico joven cansado de la ciudad y que trabaja a tope. El château está en el pueblo de Herouville en las afueras de París. Pasamos allí tres semanas maravillosas grabando mi nuevo álbum «Pin-Ups». Son todas aquellas divertidas y maravillosas canciones de mediados de los sesenta que nunca merecieron la atención que su ritmo tan sencillo merece de verdad: Ronno, Trevor y Mike Garson estaban allí con nosotros, y Aynsley Dunbar vino a tocar la batería.

Parecía haber una corriente interminable de visitantes, como Jean Millington (Fanny), Nico, que es realmente una cantante maravillosa, con un amigo suyo. Kid Jensen (de Radio Luxemburgo) y una estupenda cantante francesa que se llamaba Christine.

Las cenas eran ocasiones realmente memorables, con todos sentados a una mesa superlarga con velas y vino y comida deliciosa y todas aquellas caras tan guapísimas con las mejillas morenas y ojos chispeantes.

Ese château perteneció al famoso compositor clásico Chopin, y durante un tiempo estuvo ocupado por la famosa escritora de nombre masculino, George Sand.

De hecho grabamos «Pin-Ups » en uno de los dos estudios que alberga el château, el Estudio George Sand, que está donde se encontraban las cuadras. El otro estudio, llamado el Estudio Chopin, está situado en el edificio principal y ambas edificaciones se comunican por medio de un claustro. El château es de piedra y estuco y está rodeado de unos muros de piedra muy altos y de grandes verjas de hierro.

Cuando salíamos del château, por lo general lo hacíamos en nuestra enorme limusina Cadillac Fleetwood. Probablemente era el coche más largo de toda Francia, y normalmente íbamos a una discoteca de París llamada el Malibu Club.

Allí bebíamos y bailábamos y nos divertíamos hasta las cuatro o las cinco de la madrugada, y una noche me enamoré tanto de París que mandé el coche a casa sin mí y me quedé en el maravilloso Hotel George V.

Pero la mayor parte de las noches nos las pasábamos en el estudio donde bebíamos vino francés y grabábamos hasta el amanecer.

"Diamond Dogs"

Luego está ese nuevo álbum, que saldrá en cuanto la RCA diga Vale al dibujo de la funda. Es un cuadro mío convirtiéndome en perro, está bien, pero están un poco preocupados de que se vea el pijo. Pero aparte de esa polla todo lo demás está bien. (Mayo de 1974)

Cosas como «Rock and Roll With Me» y «1984 » fueron el embrión de lo que quería hacer. Probé todo tipo de cosas. No era un álbum concebido como tal. Era una colección de cosas.

Y no tenía una banda. Porque así es como surgen las tensiones. Ni me podía creer que lo había terminado cuando acabé. También hice muchas cosas por mí mismo. Pero no quiero volver a encontrarme en la misma situación.

Me asustaba tratar de hacer un álbum sin ningún apoyo. Eran cosas muy mías. Fue mi álbum más difícil. Fue un alivio que funcionara tan bien.

Las canciones de «Diamond Dogs » que me gustan más como «Rock and Roll With Me» y «1984»— me permitieron comprender que en mi interior por lo menos había otro álbum con el que me sentiría feliz. Quiero decir: si no puedo hacer álbumes con los que me sienta feliz, no los hago. (Septiembre de 1974)

"Diamond Dogs"  era un tipo de álbum difícil de vivir con él por entonces, pero esas cosas maduran y creo que ganan potencia con el tiempo.

Muchos de mis álbumes no me gustan. Me resultaría difícil decir que me gusta un álbum entero. Me gustan cosas y temas. Unas cosas funcionan estupendamente, y otras muchas sólo funcionan. (Junio de 1978)

"David Live"

"David Live » fue la muerte definitiva de Ziggy. Dios mío, vaya álbum. Nunca lo puse. Debe contener una tensión semejante a la de los dientes de un vampiro que se te acercan. Y esa foto de la cubierta. Dios mío, parece como si acabara de surgir de la tumba.

Eso es lo que pienso ahora. Ese disco debería de haberse titulado David Bowie está vivo sólo en teoría». (1977)

"Young Americans"

Creo que es lo que está más cerca de mí de todo lo que he grabado. Siempre digo que en la mayoría de los álbumes actuaba. Por lo general, desempeñaba un papel.

Y éste es el que siento más cercano a mí desde el primero de todos "Space Oddity", que era totalmente personal. Me siento excitado de verdad con respecto a él. (1974)

Cuando grabábamos, una banda de chavales se quedaba fuera del estudio toda la noche, hasta la diez de la mañana, entonces los dejábamos entrar y tocábamos algunas cosas del álbum y a ellos les gustaban, lo que resultaba asombroso. Fabuloso, porque de verdad que no sabía lo que pensaban de mi cambio de dirección.

Es sólo un aspecto emocional. Es uno de los primeros álbums que he hecho que busca un impacto emocional total. No hay ninguna idea a la vista.

Así es como sentía las cosas, en tanto que compositor, pero evidentemente he cambiado. Cuando terminé este álbum, sentí, Dios mío, que era un compositor distinto al que normalmente era. Antes de tenerlo todo reunido uno no sabe qué va a resultar-sólo son fragmentos.

 Pero luego cuando lo escuchas todo seguido, resultaba evidente que de verdad había cambiado. Mucho más de lo que creía. Cada vez que escucho un álbum terminado sufro un choque. Pienso: ¿pero es posible que ése sea yo? (1974)

Ningún argumento. Sólo unos jóvenes norteamericanos. Es sobre una pareja que no sabe si se gustan entre sí. Bueno, se gustan, pero no saben si sí o si no. Es como una situación complicada.

El corte siguiente «Win», era una canción de ésas de «no te quedes atrás una canción suave, moralista. La compuse sobre una impresión que me provoca la gente que no trabaja a tope, o que hace muchas cosas, o piensa demasiado gente que no me gusta porque yo tengo la costumbre de trabajar duro. Ya sabes, es tan fácil... lo único que tienes que hacer es ganar.

¿«Fascination »?... de verdad, no puedo decir muchas cosas de ella, es autoevidente... Como por aquí, ya sabes, la fase optimista antes del crescendo aplanador de estos jóvenes norteamericanos tan brillantes. En Inglaterra es como un canto fúnebre allí los días son todos grises. Es un poco aburrido.

«Right» es para poner en marcha una repetición. La gente se olvida del sonido de los instintos humanos que es como un mantra. Y la gente dice: «¿Por qué hay tantas cosas populares que se repiten sin parar?». Esa es la auténtica cuestión. Consigue una vibración concreta, no necesariamente a un nivel musical. "Somebody Up There Likes Me" es un: «Cuidado, tío, que Hitler vuelve »... es un rock'n'roll algo sociológico.

Y Across The Universe », que era una especie de cosa del flower power que compuso John Lennon. Siempre pensé que era algo fabuloso, pero muy aguada en el original. No le gusta a demasiada gente. A mí me gusta cantidad y creo que en la parte final canto muy bien.

La gente dice que utilicé a John Lennon en el tema... pero déjame que te diga... nadie utiliza a John Lennon. Simplemente fue que John vino y tocó. Fue muy agradable.

«Can You Hear Me» la escribió alguien, pero no te voy a decir quién es. Es una auténtica canción de amor. Y el final de la cosa es «Fame » que era una canción más o menos sobre lo que entonces hacíamos. (Agosto de 1975)

Mi música más reciente ha sido buen soul de plástico, me parece. No es muy compleja, pero disfruto componiéndola. Por lo general lo hago en el estudio. No me lleva mucho componerla... unos diez o quince minutos cada canción. Quiero decir, que con "Young Americans "trataba de hacer un álbum de éxito para establecerme aquí, así que vine lo hice. No resultó tan difícil, de verdad.

Con John Lennon fue más la sensación de tenerle en el estudio e su ayuda. Siempre hay un montón de adrenalina alrededor cuando John está cerca, pero su participación se limitó a la voz aguda que canta «Fame». El riff es de Carlos y la melodía y la mayor parte de la letra son cosas mías; pero que habrían existido si John no hubiera estado aquí. El fue la energía, y por eso figura también como compositor; fue la inspiración. (Noviembre de 1976)

"Station To Station'

Me gusta. Quise hacer algo diferente. Me ocupé a fondo de las mezclas, quería una mezcla opaca. Sin ningún eco.

Todo el tiempo, mientras hacía el álbum, me decía que iba a ser una mezcla opaca. Y lo conseguí, lo conseguí y añadí ese toque comercial extra. me gustaría, me gustaría... me gustaría que no lo tuviera. (Marzo de 1976)

No hay placer en el proceso de producción-excluyo de eso a «Station To Station». Resultó bastante excitante porque para mí era como una disculpa para volver a Europa. Era una de esas cosas con las que uno se defiende de vez en cuando.

¡Dios mío, no!... ¿qué estoy diciendo? Mucho de ese disco y de «Young Americans» era jodidamente depresivo. Fue una época muy

traumática. Me encontraba en una situación terrible. Me sentía enfurecido por seguir todavía con el rock'n'roll.

Y no sólo eso, sino que me sentía chupado hacia su propio centro. Tenía que moverme, salir. Jamás había pretendido comprometerme tanto con el rock'n'roll... y allí estaba en Los Angeles, en medio de él. (Octubre de 1977)



Los álbumes: Bowie & Eno

"Low"

En L.A. caí en la trampa de remitirme al rock todo el tiempo. Era incestuoso. me había cegado a mí mismo todas las demás posibilidades musicales. Cuando dejé eso, traté de saber más del mundo. Descubrí lo poco que sabía, lo poco que tenía que decir. La falta de letras en «Low » refleja que me encontraba literalmente pegado a las palabras. Estaba fabricando un lenguaje musical nuevo para mi nueva vida. Es tan personal que espero ser malinterpretado. (Enero de 1978).

«Low » fue una reacción a tener que recorrer esa peculiar... esa triste luciérnaga verde grisácea del rock'n'roll norteamericano y sus repercusiones; conseguir salir de él y llegar a Europa y decir: «Por el amor de Dios, ¿por qué quieres ocuparte de eso en primer lugar? ¿De verdad que quieres seguir haciendo el payaso en LA? Retírate. Lo que necesitas es observarte a ti mismo con un poco más de atención. Busca a gente a la que no entiendas y un sitio donde no quieras estar y limítate a introducirte en él. Esfuérzate en comprar tus propias golosinas... ».

Y eso es exactamente lo que hago. Tengo un apartamento encima de una tienda de coches en una zona de la ciudad que está totalmente llena de turcos, y haré eso un tiempo... (Noviembre de 1977)

«Low » es mi reacción frente a ciertos lugares. «Warszawa» es sobre Varsovia y la atmósfera tan fría de esa ciudad. «Art Decade» es Berlín Occidental-una ciudad separada de su mundo, arte y cultura, muriéndose sin esperanza de retribución. "Weeping Wall" es sobre el muro de Berlín-lo miserable que es. Y "Subterraneans" es sobre la gente que quedó atrapada en el Berlín Oriental después de la separación -de ahí esos desmayados saxofones de jazz representando el recuerdo de lo que fue. (Septiembre de 1977)

El período inicial de mi vida en Berlín produjo «Low», que es: no se es grande por ser uno mismo, hay que bajar las persianas y mandarlo todo a tomar por culo. La primera cara de «Low» era toda sobre mí: <Always Crashing In The Same Car > y toda esa asquerosa auto-compasión, pero la cara dos era más una observación en términos musicales: mi reacción al ver la zona Oriental, cómo el Berlín occidental sobrevive en medio de ella, que era algo que yo no podía expresar en palabras. Exigía texturas y toda la gente a la que he oído compone texturas, las texturas de Brian Eno siempre fueron las que más me atrajeron.

A Brian no le interesa el contexto. Es un tipo con ideas especiales, algunas de las cuales me resultan fácilmente accesibles, y otras se abren paso por encima de mi cabeza, tío, en términos de que hace estudios analíticos de la cibernética y de la aplicación de esas cosas a la música y su modo especial de entender las bellas artes. Reconocí en él una característica general de un tipo de personas que solía conocer cuando era bastante más joven. Lo encontré muy simpático. Todas esas locuras...

Pero en realidad no puedo hablar en favor suyo. Pasamos la mayor parte del tiempo bromeando. Riéndonos y tirándonos por los suelos. Creo que de todo el tiempo que pasamos grabando, cuarenta minutos de cada hora nos los pasábamos llorando de risa. ¿Conoces a Fripp? Es increíblemente divertido. Tiene un sentido del humor increíble. Tener a los dos en el estudio produce tan buen humor-un material increíble...

Así que en cualquier caso, lo que estoy haciendo en este mundo maravilloso de descubrimientos y experimentación, es volver a enfocar lo que intento hacer. (Noviembre de 1977)

Me molestó la recepción que la prensa dio a Low»-les concedía un mayor crédito.

Un montón de gente lo despachó como si fuera un álbum de Eno. Evidentemente Brian fue muy importante en «Low»-pero yo me jugué el tipo en ese álbum, un hecho que tiende a ser ignorado. (Septiembre de 1977)

Warszawa» era una buena idea para tratar de realizar un cuadro musical del campo polaco. Pero a Brian no se ·lo dije. El procedimiento fue de verdad muy sencillo.

Dije: «Mira, Brian, quiero componer un tema musical muy lento, pero quiero que sea muy emotivo, con un sentimiento casi religioso. Eso es lo único que quiero decirte al respecto. ¿Qué sugieres para empezar?».

Y él me dijo: «Vamos a preparar una cinta con chasquidos de dedos ». Y se puso a grabar como cuatrocientos treinta chasquidos en una cinta virgen. Luego los dispuso como si fueran puntos en una hoja de papel y los numeró, y yo elegí grupos de puntos y él otros grupos, de modo totalmente arbitrario.

Y luego volvimos al estudio y él tocó unos acordes, y cambiaba de acorde cuando se lo señalaba uno de los números, y el tema siguió así. Y yo hice algo similar. Después oímos lo grabado y quitamos los chasquidos y luego por encima de eso compusimos según la extensión de las líneas que nos habíamos señalado.

«V-2 Schbeider» fue mucho más una idea secuencial. Excepto que quitamos el riff del comienzo, por pura casualidad. Empecé a tocar el riff de saxo con el grabador desconectado. Al rato me di cuenta, pero seguí.

Y así tuvimos ese extraordinario comienzo que hubiera sido imposible de componer, y así lo dejé.

Pero debo decir: por eso me gusta el álbum: cada corte es un método totalmente distinto. Y me sigue interesando. ¡Es increíble! Y sigo aprendiendo, en cada uno de los álbumes que hago con Brian.

Ahora ya he aprendido algunos de sus métodos, y los domino bastante como para poder utilizarlos, aunque siga aprendiendo muchas cosas de él.

Es espontáneo, pero de un modo lento y metódico. Deja que los accidentes evolucionen lentamente. Así que Brian probablemente esté en el estudio mucho más tiempo del que estoy yo, porque a menudo trabajamos separados -uno de nosotros no está en el estudio cuando está el otro, así que no oye lo que hace el otro.

Eso hace que suene, como tú dices, muy matemático y gélido, pero eso no hace que fracase su impacto musical definitivo. El impacto es decididamente un arreglo y presentación de cierta fuerza emotiva, y eso afecta. (Junio de 1977)

"Heroes"

«Heroes » es en gran parte una extensión de «Low». «Heroes » y el próximo álbum estarán en la venta de «Low». Es probablemente menos resentido que ninguno de los otros. (Septiembre de 1977)

Supongo que no es el más alegre de los álbumes. Pero eso no era algo totalmente subjetivo. Surgió de observaciones. En este momento, yo soy mi mayor fan. El álbum suena fresco y no estaba preconcebido en absoluto.


La letra de cada corte la compuse en cinco o seis minutos y estuvimos en el estudio como un par de semanas. Si hubiera trabajado yo sólo no habría sido tan largo. No repito las tomas a menos que sea absolutamente necesario. Me
aburro rápidamente. (Octubre de 1977)

Berlín es un ciudad llena de bares para que la gente triste y desilusionada se emborrache. Ha sido una gran ventaja trabajar allí para examinar el sitio de modo intensivo. Uno nunca sabe cuanto se va a quedar allí. Uno se pregunta si va demasiado deprisa.

Esa es una de las razones, seguro que sí, por las que me sentí atraído por la ciudad. Es una sensación que he intentado recoger en los cuadros que pinté. Hice una serie de cuadros mientras estaba allí de los turcos que viven en la ciudad. Hay un corte en el nuevo álbum titulado «Neukoln», y ésa es la zona de Berlín donde están amontonados los turcos en muy malas condiciones.

Constituyen una comunidad muy aislada. Es muy triste. Es muy, pero que muy triste. Y esa realidad contribuyó al estado de ánimo reflejado en «Low» y en «Heroes ».

Quiero decir que después de una experiencia como ésa es difícil cantar: «Vamos a pensar todos en paz y amor... » No... David, ¿por qué dices eso? Se trata de una observación estúpida. Porque a eso es exactamente a lo que deberías llegar después de ver algo así. Deberías de alcanzar una cierta compasión. El título de «Heroes » es sobre encarar ese tipo de realidad y enfrentarse con ella. El único acto heroico que uno puede sacarse del bolsillo en una situación como ésa es seguir viviendo y lograr cierto goce del placer tan simple de permanecer vivo, a pesar de todos los intentos que hacen para matarte. (Octubre de 1977)

Creo que cogí la única canción narrativa para utilizarla como título. Era arbitrario, de verdad, porque podría haber utilizado cualquiera de las canciones como título, porque no hay una idea general en el álbum...

Siento que la utilización de citas indica una dimensión de ironía sobre la palabra héroes» o sobre la idea general de heroismo.

Bueno, en ese ejemplo ellos estaban en el corte. La situación que puso en marcha todo el asunto fue -me parece muy irónica. Hay una pared junto al estudio-el álbum se grabó en Hansa, junto al Muro, en el Berlín occidental. El muro está a unos veinte o treinta metros del estudio y la sala de control da a él. Hay una torreta en la parte de arriba del muro donde todos los días se sientan los guardias, y siempre hay un chico y una chica que se citan allí mismo.

Es indudable que están ligando. Y pienso que de todos los sitios que hay en Berlín, ¿por qué han elegido un banco debajo de la torreta para citarse? Vienen de distintas direcciones y siempre se encuentran allí... ioh!, los dos eran occidentales, pero siempre se encontraban allí. Y yo-usando una licencia- presumo que sentían culpabilidad con respecto a sus relaciones y por eso se imponían aquella restricción a sí mismos, para darse una excusa para su acto heroico. utilicé eso como punto de partida... (Noviembre de 1977)

Creo en mis dos últimos álbumes más que en cualquiera de los que hice antes. Quiero decir, contemplando mis obras pasadas, aunque hay mucho de ellas que aprecio todavía, no hay demasiadas cosas que de verdad me gusten. No creo que sean muy apreciables en cuanto álbumes.

Hay un montón de corazón y emoción en «Low» y, de modo especial, en el nuevo álbum. (Octubre de 1977)

"Lodger"

"Fantastic Voyage": bueno, es decididamente pop. Lo más interesante sobre ella es la logística. Tocamos la misma secuencia de acordes de cuatro modos diferentes y lo mismo exactamente ocurre en otras partes del álbum. Uno tiene que señalarlo. Quería introducir una especie de punto de vista que desde una perspectiva narrativa estuviera al principio del álbum.

Empieza a virar hacia lo oscuro después de eso, pero es una canción preciosa sobre cómo me sentía, de un modo romántico pasado de moda. Uno siente constantemente que tantas cosas están fuera de tu propio control y que precisamente no quieres sentir esa furiosa depresión rigiendo tu vida o dictándote cómo te debes levantar cada mañana.

«African Night Flight»: Notarías, claro, el uso del swahili. Traducido, eso significa: «Hola, adiós».

Ambas palabras van juntas porque en Kenya, especialmente en Mombasa, en muchos de los bares te encuentras con esos ex-pilotos alemanes que andan colgados por allí llevando su traje de piloto. Siempre andan diciendo que llevan por allí diecisiete años y que deberían de volver a Alemania. Ellos están allí en primer lugar, pero viven de modo extraño volando en sus pequeños Cessnas por encima de la selva y haciendo todo tipo de locuras. Son unos personajes misteriosos, siempre escayolados y siempre hablando de que se van a ir.

La canción surgió porque me preguntaba lo que serían exactamente y lo que iban a hacer y lo que es su profesión y por qué andan volando por ahí.

Este corte es muy interesante. Lo que hicimos fue tomar la idea básica de «Suzie Q» y tocarla al revés. Luego Brian decidió usar un piano preparado. introdujo tijeras y todo tipo de cosas metálicas en las cuerdas del piano. Luego suprimimos la banda principal de modo que sólo quedó el piano.

Era asunto de empezar a partir de una cosa, poner otra cosa encima de ella, y suprimir el número en el que pensábamos en un principio.

«Move On»: Ésta, claro está, es evidentemente romántica. Lo interesante de ella es la parte central. Estaba poniendo unas viejas cintas mías en un Revox y accidentalmente puse una al revés y pensé que quedaba muy bien. Sin escuchar lo que estaba grabado originalmente, grabamos todo nota a nota marcha atrás, luego añadí las armonías vocales con Tony Visconti. Si lo pones al revés descubres que es «All The Young Dudes».

Lo hice en Nueva York, que es una ciudad estupenda ahora. Es muy excitante y la más actual en lo que se refiere a las artes. Todo el asunto artístico de Nueva York es extraordinario, mucho más excitante que Londres, que está un poco apagado.

Me gustó mucho que el final de estos tres álbumes haya sido tan acertado. Uno nunca sabe hasta qué llega al estudio lo que tiene que hacer, y hubiera sido tremendamente deprimente que el tercero no hubiera funcionado. Por lo menos, tiene cierto optimismo.

«Yassassin»: Ése es Simon House al violín. Estaba con los «Hawkwind ». Comprendió la notación inmediatamente, aunque anteriormente no tenía experiencia con la música turca.

Esta canción es sobre el tipo de personajes que te encuentras en los cafés de Turquía. Una cosa interesante de este corte es que reúne dos sonidos étnicos. Utilizamos la cosa turca y la pusimos frente a un ritmo jamaicano. Ambas cosas en paralelo.

«Red Sails»: Aquí cogimos algo de nueva música alemana y pusimos frente a ella una acumulación de chapoteos y ruidos ingleses contemporáneos a lo Errol Flynn, y lo llevamos al mar de la China. Teníamos una referencia cruzada de culturas. Honestamente no sé de qué va.

«DJ»: Ésta es algo cínica, pero se trata de mi respuesta natural a la música disco. El disc-jockey es el que ahora tiene úlceras, no los ejecutivos, porque si uno comete la cosa impensable de poner un disco en una discoteca a destiempo... eso es. Si hay treinta segundos de silencio se ha arruinado tu carrera.

Lo más absurdo es que yo estaba con John Cale en Nueva York y toqué su viola en el escenario del Carnegie Hall. Me llamó y me pidió que tocara en una gala benéfica para una emisora de radio de Nueva York. Nunca había tocado la viola antes pero aprendí cuatro notas y sonó muy bien. Puedo aprender otras cuatro y tocarlas en mi próximo álbum.

«Look Back In Anger»: Pensaba eso de los ángeles y de los Ángeles de la Muerte, que es el personaje que es más respetado. Pero este tema, es sobre un Ángel de la Muerte miserable.

Hicimos una cosa en este corte que era muy divertida, pero terriblemente frustrante para los músicos. Brian y yo llegamos con una serie de tarjetas con los acordes en ellas. las clavamos en una pizarra y pusimos a todos los músicos sentados en sillas delante de la pizarra. Luego Brian y yo nos limitamos a señalar al que tenía que tocar cada vez. Resultó muy intenso, y cuanto más intenso resultaba mejor quedaba. hicimos eso durante treinta minutos y seguimos indicando que tocaran.

Por suerte, tengo unos chicos muy receptivos a lo que les pido que hagan. Se enfadan, claro, pero sólo si no entienden del todo lo que está pasando. A menudo no los puedo ayudar mucho porque tampoco yo estoy seguro de lo que va a pasar.

«Boys Keep Swingin»: Lo que hicimos con este tema era tener a todo el mundo tocando instrumentos que habitualmente no tocan. De pronto, Carlos Alomar, que es el guitarra rítmica, tocaba la batería, y Dennis Davis el bajo.

Lo que resultó extraordinario fue el entusiasmo que surgió entre los músicos que no tocaban sus instrumentos habituales. Se convirtieron en niños que descubrían el rock'n'roll por primera vez.

«Boy» tenía exactamente la misma secuencia de acordes que «Fantastic Voyage ».

«Repetition »: Éste es sobre una mujer a la que pegan -algo con lo que te encuentras en los periódicos norteamericanos todo el tiempo.

Creo que mi voz suena como si tuviera cinco años. 

«Fantastic Voyage» podría haberse convertido fácilmente en «Hunky Dory». Este álbum parece contener cosas de montones de diferentes zonas de mi carrera.

«Red Monkey»: Esta canción, es sobre la responsabilidad. Cajas rojas aparecen en mis cuadros y aquí representan la responsabilidad. (Mayo de 1979)


Las películas


"The Man Who Fell To Earth"

Director: Nicholas Roeg.

Nicholas Roeg, el director, vino a mi casa unas cuantas semanas después de mandarme el guión. Llegó a la hora y yo no estaba. Después de ocho horas o así, me acordé de nuestra cita. Llegué con nueve horas de retraso, pensando, claro, que se habría marchado. Estaba sentado en la cocina. Llevaba sentado allí horas y horas y no quería ir al piso de arriba, no quería ir a mi habitación. Se quedó en la cocina. Dios mío, yo estaba tan embarazado. Pensé que sería embarazoso hacer la película. Él dijo: «Bueno, David, ¿qué te parece el guión? » Luego se puso a hablar. Dos o tres horas después, estaba convencido de que el tipo era un genio. Hay una línea narrativa muy fuerte, pero eso sólo es el esqueleto de lo demás. Funciona a niveles espirituales y primarios de una complejidad increíble, un alienígena a lo Howard Hughes. Yo todavía no entendía todos los matices que Roeg quería introducir en la película. Es de un nivel artístico que está muy por encima de mí. (Febrero de 1976)

Hacer algo de dinero es mi interés primario. Soy un artista y todo lo que haga dinero está bien. No sé si soy un actor o no y no lo sabré hasta que interpretar el papel fui Newton vea la película en un cine con gente a mi alrededor. Ésa será la prueba. Quiero observarme en ese contexto. Actué o no actué lo mejor que pude en esa película. Exigía una no actuación porque el personaje de Newton que interpreté es muy frío, inexpresivo. Lo que aprende en la Tierra son las emociones, que le llegan de improviso y le convierten en un alcohólico.

Me han ofrecido un montón de guiones pero escogí éste porque era el único donde no tenía que cantar o parecerme a David Bowie. Ahora creo que David Bowie se parece a Newton. Una cosa que hace bien Nick Roeg es conseguir que la gente se crea su papel, y consiguió que yo me lo creyera del todo. Me dijo después de que la termináramos que me llevaría bastante tiempo desprenderme de mi papel y tenía toda la razón del mundo. Tras cuatro meses de interpretar el papel fui Newton durante seis meses. (Marzo de 1976)

Así es como son todas las películas; un grupo de personas se reúnen durante ocho semanas y desarrollan una amistad muy profunda, rápida; demasiado rápida. Uno devora a los demás, intensamente, y luego se separan brutalmente. Y entonces uno se encuentra de nuevo extrañamente sólo en el vacío. Me llevó ocho semanas olvidar que yo había sido Thomas Jerome Newton. (Octubre de 1977).

Estoy aprendiendo todo lo que puedo sobre los diferentes aspectos de la producción. Realmente me gusta dirigir. un actor sólo trabaja con su papel. El director es el que lo lleva todo, el que une las partes, así que al final lo que se ve es su idea, su concepto. En eso creo que puede manifestarse mi talento. No soy un buen actor, demasiado pretencioso.

 Me gusta la pretenciosidad. Me gustan los clichés. La gente dice: <<Oh, eso es un cliché», pero los clichés son muy importantes, me parece, porque son algo que todo el mundo entiende, son universales. La vida está llena de clichés. Y me gusta suprimir líneas, eso puede significar mucho. Si uno tiene una línea importante, ya sabes, ¿por qué funciona? La quitas y de pronto la gente que está sentada en sus butacas son... Espera, ¿qué está diciendo?». (Diciembre de 1975)

Todavía considero que aprendí más en el proceso actual de trabajo que viendo la película en su estadio final. No disfruto de él viéndolo. Es muy tenso. Como un arroyo que va a desbordarse, está lleno de tensiones terroríficas. Claro, eso es parte de la llamada magia de la película; contiene unos sentimientos muy complejos.

Hay una sensación de represión de algo hirviendo bajo la superficie todo el tiempo. Nunca se permite que salga, así que te deja con la terrible sensación de que has tenido una visión parcial de algo. (Junio de 1978)

La diferencia entre actuar en el cine o el escenario es enorme. Creo que actuar en el escenario es más una ceremonia en la que uno oficia de sacerdote. Pero en una película evocas un espíritu en tu interior. (Octubre de 1975)

La versión que se proyecta está considerablemente aligerada. En total, han sido cortados veinte minutos. Creo que los cortes han sido bien hechos. No diré nada en contra suya con la excepción de uno. Es en la escena del comienzo de la relación entre el profesor Brice y Mary Lou No aparece. Pero después, en el enfrentamiento entre Brice y Newton en el desierto, junto al fuego, se echa en falta. Uno no entiende, cuando Newton pide noticias de Mary Lou, que ha habido algo entre ella y Brice. Es importante... (Octubre de 1977)

"Just A Gigolo"

Director: David Hemmings

Ésta fue con mucho una experiencia mucho más agradable. Por una razón u otra estoy más cerca de David de lo que estaba de Nick (Roeg). Nick es menos accesible. David es una personalidad mucho más generosa.

Me resultó más fácil meterme en la carne de una persona esta vez. Realmente me siento mucho más cómodo con este personaje. Nunca lo había abordado de este modo. Es importante de explicar, de verdad, pues es cuestión de seguir los pensamientos en vez de limitarse a recitar las palabras como un loro... ¡Es algo maravilloso!

Eso suena como «bueno, claro, sólo hay 3.584 palabras en Otelo ». Como solía decirme Peter Brook, ya sabes todas las palabras, lo único que tienes que hacer es ponerlas en el orden adecuado. (Risas.) Odio hablar de las actuaciones. No sé bastante del asunto. (Febrero de 1978)

"The Egon Schiele Film"

Director: Clive Donner

El guión es notable. Trata de un artista y su modelo. Wally, un papel que todavía no ha sido decidido.

Me siento muy excitado con respecto al proyecto. Se filmará en Viena, París y Londres y es muy tranquilo y nada sensacionalista.

No estoy totalmente seguro de si la película va a ser muy comercial.

Desde «The Man Who Fell To Earth», es el primer papel que me gusta de verdad. la mayoría de los demás eran basura. (Octubre de 1977)

Originalmente me sugirieron que podría interpretar el papel; fue Clive Donner, el tipo que hizo The Caretaker y Mulberry Bush». Me mandó el guión original y di un salto ante la idea de que Schiele era alguien de quien yo sabía.

Wally era una de sus amigas. Wally sólo es un nombre para trabajar. Creo que lo cambiarán. Tratará de la época en que había dejado de ser pupilo de Klimt y empezó a pintar por sí mismo, incluyendo su condena a la cárcel y su relación con Wally.

Charlotte Rampling quizá interprete ese papel. No sé demasiado de los intérpretes. A Donner lo conozco bien, es muy inteligente. Parece que siempre actuó con directores ingleses y europeos. 

La otra persona que voy a ver dentro de un par de semanas es a Fassbinder; hay la posibilidad de hacer «La ópera de los diez centavos», con él, una nueva versión. Ahora trata de hacer películas en inglés.

Lo vi en Berlín un par de veces, pero nunca me lo presentaron ni tuve oportunidad de charlar con él. Aparentemente es un tipo extraño, muy raro. Es una película muy extraña para él.

Creo que se trata de un esfuerzo por reunir cosas extrañas y ver lo que pasa -una idea en la que coincido plenamente. Accidentes planeados. (Junio de 1978)


Política

Prepárate para tu guerra, porque va a haber una guerra tuya. Esto se refiere a la gente, porque va a ser civil, y no a escala mundial. (1972)

Como esas inseguras tensiones desde donde yo estoy a donde tú estás. Literalmente no hay ninguna confianza económica en nación alguna del mundo. No hay ninguna fuente central en la que confiar en todo este maldito planeta.

Eso hace que tengas ganas de pegarte un tiro -es muy desmoralizador. Creo que podríamos hacer un pequeño esfuerzo.

Creo que la moral debería ser mantenida. Ahora resulta desagradable. Todo este período concreto de la civilización... ni siquiera es decadente. Todavía no hemos tenido una auténtica decadencia. Se acerca a lo filisteo, de verdad.

Si tú, como yo, crees en la moral actual... o los signos de cada moral... son establecidos por un poder fijo o por los medios de comunicación de masas... bueno, es realmente otro modo de suprimir o ridiculizar al trabajador, así se preocupa menos de su propia vida.

Quiero decir, hacer películas pornográficas en una sociedad auténticamente libre es una cosa; hacer películas pornográficas en Norteamérica es muy peligroso porque intimidan y ridiculizan al hombre de familia media. Se ve a sí mismo retratado con una altura de seis pulgadas en la TV todas las noches, y a la mañana siguiente se despierta y siente que su altura son seis pulgadas, cree que mide seis pulgadas de alto...

Hay una música de funeral constante en la radio. Me gusta la música, pero... las palabras en la radio son una absoluta equivocación, no hay enfrentamiento, la radio no excita. Eso pasaba hace unos años en las emisoras de FM, pero ahora ha desaparecido del todo. Las emisoras de FM en Norteamérica, si no empiezan a ocuparse de los 40 principales, se arruinarán, y entonces las comprará la Iglesia. Creo que más del cuarenta y cinco por ciento de las emisoras de FM más antiguas ahora son propiedad de la iglesia y de otras organizaciones religiosas.

Es absolutamente increíble el modo en que aquí se usan los medios de comunicación de masas. Con todo su poder potencial y las vastas implicaciones de lo que podría suceder, es un lío. Devuelve lo que le han dado. En Norteamérica no hay retroalimentación de la situación real al escuchar la TV, la radio, o leer los periódicos. (Agosto de 1976)

Quiero hacer algo que esté activamente implicado en el intento de aclarar la confusión. Tengo una idea, pero es mejor que la lleve a cabo en vez de contarla. Pero tal y como está, la situación no carece de sentido, se desarrolla en círculos decrecientes. Indudablemente el rock'n'roll no ha llevado a cabo su propósito original.

Como el objetivo original del rock'n'roll cuando empezó, que era establecer una voz alternativa que hablara en los medios de comunicación de masas de gente que no tenían la fuerza ni las ventajas que les permitieran infiltrarse en ningún otro medio... la gente necesitaba el rock'n'roll de verdad.

Y lo que decíamos era que sólo usábamos el rock'n'roll para expresar nuestras vehementes protestas contra la situación en la que nos encontrábamos, y prometíamos que haríamos algo para cambiar el mundo. Usaríamos el rock'n'roll como trampolín.

Pero sólo se convirtió en otra cambiante deidad, ¿verdad? Siguiendo ese círculo permanentemente decreciente. Y el rock'n'roll ha muerto. Es una vieja desdentada. Resulta realmente molesto.

¡Dictadura! Habrá una figura política en un futuro no tan lejano que barrerá esta parte del mundo como hizo el rock'n'roll al principio.

Quizá esperes que no tenga razón. Pero la tengo. Mis predicciones son muy precisas... siempre.

Habrá una extrema derecha barrerá todo y lo arreglará todo a su manera. Luego habrá una nueva forma de liberalismo.

Hay una especie de liberalismo fantasma que impregna el aire en Norteamérica, pero no va a funcionar, porque no tiene ninguna base, aparte del conjunto de leyes que se establecieron en los malditos cincuenta y primeros sesenta que no se pueden soportar en los setenta.

Así que lo mejor que puede pasar es que venga un gobierno de extrema derecha. Será algo positivo, por lo menos conmocionará a la gente y tendrá que aceptar la dictadura o deshacerse de ella.

Es como un caleidoscopio. No importa la cantidad de colores que tenga, el caleidoscopio siempre hará que esos colores formen un dibujo... y eso es lo que pasa con la TV... a fines de año la TV establece una programación. Luego lleva a cabo su propio plan.

¿Quién dice que la gente del espacio no tiene ojos? Tú los tienes-tienes uno en cada sala de estar del mundo. Es algo teórico, claro... (Agosto de 1975)

La gente no es muy brillante, ya sabes. Dice que quiere libertad, pero cuando tienen la oportunidad de conseguirla, pasan de Nietzsche y escogen a Hitler, porque entra en una habitación a hablar y música y luces surgen en los momentos estratégicos. Era como en un concierto de rock'n'roll. Los chicos se excitaban mucho -las chicas se ponen calientes y sudan, y los chicos quisieran que aquello les elevara. Eso, para mí, es la experiencia del rock'n'roll. (Febrero de 1976)

Todo es una manipulación de los medios de comunicación de masas. Y me gustaría intervenir en la política. Algún día lo haré. Adoro ser primer ministro. Y, sí, creo con fuerza en el fascismo. El único modo de acelerar esta especie de liberalismo que está en el aire ahora es acelerar el progreso de la extrema derecha, una tiranía totalmente dictatorial y llevarla lo más lejos posible. La gente siempre ha respondido con gran eficiencia bajo un líder militarista. Un liberal pierde el tiempo diciendo: «Bueno, ¿qué ideas tienes ahora? Enséñales lo que deben hacer, por el amor de Dios. Si no lo haces, no se hará nada. No puedo soportar a la gente que se queda colgada. La televisión es el fascismo de mayor éxito, es innecesario decirlo. las estrellas de rock también son fascistas. Adolf Hitler fue una de las primeras estrellas de rock. Vete a ver alguna de sus películas y fíjate cómo se mueve. Creo que es casi tan bueno como Jagger. Es asombroso. Y, chico, cuando subía al escenario, trabajaba al público. ¡Dios, Dios! No era un político. Era un artista de los medios de comunicación de masas. Utilizaba la política y el teatro y creó esa cosa que gobernó y controló el espectáculo durante doce años. El mundo nunca verá algo parecido. Su público era una nación entera.

De verdad, me gustaría ser primer ministro, pero creo que antes tengo que arreglar mi propio país. No quiero ser primer ministro del antiguo país. Tengo que crear el estado en el que quiero vivir antes. Sueño en un día en que compraré sociedades anónimas y emisoras de televisión, serán mías y las controlaré. (Febrero de 1976)

Siempre tenía tendencia a pensar en el período Beat al principio. Y cuando vinieron los hippies con sus alegres colores y sus cosas, me parecieron ingenuos y equivocados. No tenían ninguna fuerza. Odio las cosas débiles. Quisiera pegar a todo el que anda por ahí llevando collares del amor. (Febrero de 1976)

Lo que dije fue que Inglaterra estaba preparada para otro Hitler, que es completamente distinto a decir que necesita otro Hitler. Estoy más cerca del comunismo que del fascismo -el primero por lo menos tiene ciertas ventajas. Además, soy medio judío. 

Pero mantengo esa opinión -de hecho me adelantaba a mi tiempo al decirla. Ahora mismo hay un paralelismo en Inglaterra con el avance del partido nazi en la Alemania de la preguerra. Una nación desmoralizada cuyo imperio se ha desintegrado.

El problema reside en el hecho de ir perdiendo su dignidad, lo que es muy peligroso.

Lo único que el National Front necesita ahora es un líder. Aparecerá uno y... (Septiembre de 1977)

No puedo aclarar esas afirmaciones. Todo lo que puedo decir es que hice dos o tres observaciones superficiales y teatrales sobre la sociedad inglesa, que ahora están empezando a enterarse de su desintegración. Están y lo único que ahora mantengo es que no soy fascista. Soy apolítico.

Cuanto más viajo menos seguro estoy de las filosofías políticas que son condenables. Cuantos más sistemas de gobierno veo, menos inclinado me siento a dar mi aprobación a ningún conjunto de gente, así que me resultaría desastroso aceptar un partido y decir: «Éstos son los míos».

Supongo que todo esto es bastante superficial. Pero vuelvo a repetir, que no me dedico a hacer delicados análisis sociales. Si me tiro a la piscina, por lo general echo fuera todo el agua. (Octubre de 1977)

Pero, si todo eso es mierda. Algo que dije sin pensar. Un periódico quería que dijera algo y yo no tenía mucho que decir, así que hice eso. Y ellos lo pusieron. (Noviembre de 1976)