sábado, 21 de marzo de 2020

Entrevistas 1989-1991 (Tin Machine)


Q (Reino Unido), Adrian Deevoy, Junio de 1989 -  Tin Machine


¿Te sientes más a gusto con este disco que con cualquier de tus otras grabaciones anteriores?

Absolutamente, sí. Yo…, es difícil decirlo sin que suene falso: me encanta. Para mí, es como si me pusiera al día desde “Scary Monsters”. Es casi desdeñoso en relación con los tres últimos álbumes que hice. Como si hubiera vuelto a encontrar el rumbo, podría decirse.

Tus últimos dos álbumes - Tonight y Never Let Me Down- no fueron demasiado buenos, ¿verdad?

Mmm. Pensé que sería un gran material que pudiera calmar las aguas en términos de produccion. Realmente no debí haberlo sometido a tanto trabajo en el estudio. Creo que en cierta medida fue un desperdicio de muy buenas canciones. Deberías escuchar las maquetas de esos álbumes. Son la noche y el día en comparación con los temas terminados. Pero hay material en los dos álbumes posteriores a Let’s Dance por el que en serio yo podría menospreciarme. Cuando escucho esas maquetas pienso: ¿cómo fue que acabó de esa manera? Deberías escuchar la maqueta de “Loving The Alien”. Es maravillosa. ¡Te lo juro! (Ríe). Pero en el álbum no es … tan maravillosa. ¿Qué iba a decir? (Ríe).



¿Cómo frontas el estrés?

Muy mal. Tengo que apretar los dientes y pasar por ello, lo cual no es la mejor manera de resolverlo. Lo admito, me agobié y me puse demasiado puntilloso sobe algo que iba a ser visto (indica una pequeñísima figura entre su índice y su pulgar) por esta cantidad de gente. La gira “Serious Moonlight” funcionó mucho mejor porque eran pinceladas más amplias, mas grandes, aunque aun así había cierto detallismo. Había movimientos faciales. Quiero decir, ¿por qué hermano? En realidad, con eso solo cargaba yo. Fue tan genial quemar la araña en Nueva Zelanda al final de la gira. Pusimos esa cosa en un campo y le prendimos fuego. ¿Fue todo un alivio!


Creo que hice algunas álbumes muy buenos. En veinte años, a grandes rasgos, lo que compuse es un material con el que estoy muy feliz y que estoy contento de haber realizado. En mi opinión, compuse algunos álbumes fabulosos. Tengo que ser honesto. Me encantan. Me encanta mi obra. Y me siento tan molesto cuando escucho cosas en las que no di lo mejor que podía haber dado. Posiblemente no pueda expresar lo que sucede cuando escucho esos álbumes, pero crean… una atmósfera. 


¿Qué recuerdas de la grabación de “Low”?

Yo era un tipo muy diferente entonces. Quiero decir, había pasado por mi periodo de drogas más intenso y Berlín fue mi forma de escapar de eso, y tratar de establecer una vida sin drogas. Es muy difícil.

Es un periodo muy duro del que salir. De modo que mi preocupación durante Low no era musical. La música estaba literalmente expresando mi estado físico y emocional… Esa era mi preocupación. Así que la música fue casi terapéutica. Era como, “oh, sí, hicimos un álbum y suena así”. Pero era u subproducto de mi vida. Simplemente se lanzó. Nunca hablé con la compañía discográfica al respecto. Nunca hablé con nadie al respecto. Simplemente hice ese álbum… en un estado de rehabilitación. Un estado horrendo, de verdad. 

Escuchar Low, ¿te remonta a recuerdos incómodos? ¿Sudas cuando lo escuchas?

Sí, claro. Todo vuelve a mí instantáneamente. Es una gran obra, pero ciertamente vuelvo a sentir los escalofríos y los sudores.


La gira de “Station to Station” era un puñado de luces, pero nosotros no hacíamos nada. Yo caminaba or el escenario bastante altivamente, muchas de las luces eran como (abre y cierra las manos) de esta manera en buena medida. Era muy blanco y negro. Era un diseño sin color. 


Morrissey, es aun muy popular…

Oh, él no está nada mal. Creo que es un letrita excelente. Nunca pude entender sus melodías. Tengo debilidad por las melodías anticuadas y las suyas me parecen muy desiguales. Se apagan mucho. Pero creo que sus letras son absolutamente soberbias. Uno de los mejores letristas que Inglaterra -y él es muy inglés- ha dado en los últimos años. No estoy muy al tanto de su imagen o de cómo es, porque nunca lo vi en vivo, pero me gustan los discos. 

Tin Machine es todo lo que quiero escuchar. Y esta es la primera vez, tras mucho tiempo, que puedo decir esto.


Sabes, estaba escuchando el álbum en casa -dice confidencialmente-, y mi hijo, Joe, que tiene diecisiete años y escucha rap, heavy metal, The Smiths y hardcore, me preguntó: “¿Ese eres tú, papa?”. ¡Dios, eso sí que está bien!

Entrevista a Tin Machine II - Robin Eggar, 9 de agosto de 1991



En mi opinión la gira “Sound + Vision” fue decepcionante. Se sentía que tu corazón no estaba en ella.

No, mi corazón sí estaba en ella. No estoy del todo de acuerdo contigo. Fue una de las mejores giras como solita que haya hecho en años, la sencillez del diseño, la forma en que se trataron los estadios, estuvo entre las más logradas en las que yo o cualquier otro artista haya estado involucrado. 


Yo aun soy un soñador de diecisiete años. Hice una película antes de Navidad que se llama “Encadenadamente tuya”, con Rosanna Arquette, la primera comedia que me han ofrecido, distinta de “Principiantes”, que fue una comedia por defecto. Creo en serio que Julien Temple es muy talentoso, y un día él se las arreglará para hacer un largometraje y desarrollará una carrera. En aquel momento, su debilidad hizo que la dividiera en cameos. Si tomas cualquier segmento de cuatro minutos parece genial, pero faltaba una cohesión, faltaba el salto cualitativo de videos de cinco minutos a un largometraje. Está trabajando en su próxima película ahora, que es un trabajo de actuación, no un efecto especial, de modo que creo que saldrá adelante. Tiene habilidad para hacerlo. 


Dios, sí me preocupan las drogas entre nuestros hijos. No es una vida para nada agradable. Dios quiera que nunca vaya a sucederles a ninguno de nuestros hijos, o a mi círculo íntimo e inmediato de familiares y amigos. Todos hemos perdido amigos a causa de las drogas. No hay nada que pueda hacerse al respecto. Uno solo tiene control sobre su propia vida.

Lo único que quiero es vivir. Todos hemos pasado por eso en el pasado. Para mí está bien explicar todas mis experiencias a cualquiera que se preocupe de preguntarme, cosa que hice con frecuencia. Uno vive la vida propia y la negatividad propia. No debería simplemente barrerse debajo de la alfombra, y tampoco estas cosas deberían discutirse de la forma en que lo hicieron nuestros padres.

Cuando se ve a un artista propagando el uso de las drogas como un buen estilo de vida, uno sale pregunta y espera que, cuando las drogas lo maten, el ejemplo sea aún mejor, francamente. Cuando estás metido en las drogas, no sientes nada. Solo te sientes entumecido. Cuando dejas de tomarlas o dejas de beber, vuelves a sentir cosas y tienes que lidiar con ellas, y si nunca aprendes a lidiar con ellas, pues, muchacho, más te vale tener cuidado. 

Un día piensas: “Mierda, nada vale la pena. Seré otra persona”. No puedes ser otra persona con facilidad, entonces necesitas de las drogas para ser otro, cualquiera. Cuando eres muy joven no dices: “Cuando crezca quiero ser un yonqui”. Más bien te inclinas a eso más tarde. Es horrible. Lo he oído. 


A mí me gusta viajar en aviones lo menos posible. Pero seguiré haciéndolo. Lo adoro. Aún sigo muy metido en Indonesia. Realmente me gustaría conocer la India. Nunca fui en los sesenta, porque pensaba que estaría lleno de hippies. Yo parecía uno durante un par de semanas, pero mi corazón no estaba en ello. Me gustaría ir allí. Birmania me resulta tremendamente intrigante. 

“Shopping for Girls” trata sobre la prostitución infantil en el norte de Tailandia. La esposa de Reeves escribió una historia sobre ello. La canción salió a partir de que una noche estuvimos hablando al respecto. Estuve en Tailandia y vi que sucedían cosas similares. Acercarse a eso como tema fue bastante difícil, porque uno no quería convertirlo en algo sensacionalista. Fue difícil parar de mover el dedo de manera desaprobatoria, demoro que acabó como pura narrativa. 

¿Qué hay de tus tan cambiantes relaciones?

¿Cómo está tu vida amorosa, David? (Ríe). Leí un artículo de doble página en un periódico inglés que pretendía ser una entrevista con Iman hablando sobre mí. Ya había leído algo muy similar años antes. ¿Tal vez un trabajo de copiar y pegar? No le propuse matrimonio. No tenemos planes de casarnos y estamos muy felices juntos. Es el único acceso que tendrás a mi vida privada. 


Me encana estar lleno de potencial. Antes de “Let’s Dance”, siempre me sentía bastante feliz y en equilibrio en los bordes de la música popular establecida. Me encantaba el dinero, pero la aceptación total de lo establecido significaba que yo empezara a estrangularme a mí mismo artísticamente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario